Castillos, fortalezas y palacios épicos a una hora de Madrid

No hace falta llenar el depósito del coche para visitar algunos de los edificios medievales más impresionantes de la península, ni siquiera necesitamos planearlo demasiado. Aquí viene una lista con los mejores castillos y palacios a una hora de la capital.

Vista del Castillo de Manzanares de el Real
Vista del Castillo de Manzanares de el Real
1. Castillo de Manzanares el Real

A 53 km de Madrid, bañado por las orillas del Manzanares y cobijado bajo los picos de Guadarrama, se alza majestuosos el viejo castillo de los Mendoza. Su aspecto parece sacado de una ilustración del Rey Arturo, tan ancho y denso en apariencia. Construido en el siglo XV con un estilo gótico isabelino, ha sido a lo largo de los siglos un enclave estratégico para dominar las fuerzas que bajaran a la capital, y las numerosas restauraciones que ha sufrido lo convierten en uno de los castillos en mejor estado de España. Puede visitarse tanto por cuenta propia como con visitas teatralizadas, muy divertidas, que se organizan de 11 a 12 las mañanas de fin de semana.

2. Palacio Real de Aranjuez

Rodeado por un inmenso jardín con árboles traídos de cada rincón del planeta, este palacio construido por orden de Felipe II nos arrastra a orillas del Tajo hacia épocas de nostalgia española. Se encuentra a 50 kilómetros de Madrid y es el lugar perfecto para una visita de día con chocolate caliente en el Rincón de Godoy, un restaurante a tiro de piedra del palacio. Paseando sus jardines de boj podemos cruzarnos con numerosos pavos reales contoneándose delante de sus hembras, o imaginar las intrigas palaciegas que se susurraban tras los arbustos.

El palacio de Aranjuez visto desde la entrada principal.
El palacio de Aranjuez visto desde la entrada principal.Joaquín Aranoa (nombre del dueño)
3. Castillo de Oreja

Este asentamiento musulmán data de los tiempos más remotos de la Reconquista, y fue conquistado y perdido de nuevo por los cristianos a lo largo del conflicto. A 63 km de la capital se levanta, rodeado de secos matorrales, como una sombra controladora de los ejércitos que subían y bajaban en su lucha por la libertad. En los últimos años ha adquirido mayor fama gracias a los milagros televisivos de la serie Juego de Tronos, cuando grabó algunas de sus escenas más emotivas en su exterior. Tanto Ned Stark como los héroes castellanos combatieron gritando “honor” por sus cercanías. Nosotros nos contentamos con pelear contra el papel del bocadillo.

4. Castillo de la Coracera

Esta fortaleza, construida en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, se edificó durante el siglo XV por orden del famoso noble castellano, Álvaro de Luna, como residencia fuera de la corte y pabellón de caza. Su horario es de viernes a domingo y el interior no está decorado con mobiliario de la época, pero esto no supone problema alguno. Sin trabas que nos condicionen, podemos imaginar más libremente cómo sería caminar con botas de cuero embarrado las diferentes estancias del castillo. Y aunque no podamos subirnos al jamelgo y galopar con la lanza en ristre tras los jabalíes, sí podemos disfrutar de un conejo al ajilllo en el Mirador de Pelayos, muy cerca del castillo.

Castillo de la Coracera de San Martín de Valdeiglesias
Castillo de la Coracera de San Martín de Valdeiglesias
5. Palacio del Infante Don Luis

Boadilla del Monte acoge uno de los edificios más emblemáticos de la arquitectura neoclasicista, construido por capricho del hijo menor de Felipe V durante 1765. Rodeado de un precioso jardín, el palacio ha sufrido numerosas restauraciones y fue aquí donde se rodó la película Los fantasmas de Goya en el año 2006, también sirve como espacio cultural para diversos eventos artísticos. Decorado en su interior con los adornos clásicos de la época, uvas, flores y querubines, una visita a sus habitaciones quizás nos permita comprender más profundamente los últimos coletazos de las monarquías absolutistas, así como una aproximación a las pinturas de la época que todavía se guardan en el lugar.

Palacio del Infante Don Luis, construido en 1765.
Palacio del Infante Don Luis, construido en 1765.
6. Castillo de Batres

Limitando con la provincia de Toledo se encuentra el último castillo de nuestra épica lista. Construido entre los siglos XV y XVI, era utilizado como residencia veraniega del señorío de Batres, y es conocida por el que fue su dueño más famoso, el poeta Garcilaso de la Vega. Desde los años setenta alberga la Escuela de Jardinería y Paisajismo Castillo de Batres pero sigue siendo posible visitarlo, y además permite celebrar bodas y eventos en el interior de sus muros. Aquí se dan bodas con toques de encanto shakesperiano, cargadas del perfume que desprende su colorido jardín.