Cultura

¿Sabías que Milán fue una de las ciudades favoritas de Mozart?

A los 14 años, ya siendo famoso, permaneció en ella más de un año

El busto de  W. A. Mozart 
Kapuzinerberg
El busto de W. A. Mozart Kapuzinerberg Tourismus Salzburg

Italia siempre ha fascinado a los grandes de la literatura y de la música provenientes de todo el mundo. Wolfgang Amadeus Mozart fue uno de ellos.

La casa en donde nació Mozart en la Plaza Hagenauer de Salzburgo
Imagen. Tourismus Salzburg
La casa en donde nació Mozart en la Plaza Hagenauer de Salzburgo Imagen. Tourismus Salzburg Tourismus Salzburg

Según los historiadores, el joven prodigio realizó varios viajes a Italia, pero Milán le dejó una honda huella. En el año 1769, aterrizó en la ciudad acompañado de su padre Leopold. Su anfitrión fue el gobernador de la región de Lombardía que no dudó en introducirlo con la aristocracia y las familias nobles. Mozart actuó para ellos en las diferentes fiestas organizadas por las autoridades locales. Durante su estancia en Milán tuvo encuentros con músicos de la época como Giovan Battista Sammartini y escritores como Giuseppe Parini. El pasado 23 de Enero, se conmemoraron 250 años del primer concierto ofrecido por Mozart en Milán.

El padre de Mozart eligió como hospedaje el convento Agustiniano de San Marco, muy cerca del Palazzo Melzi en donde vivía el Conde Carlo di Firmian, Ministro Plenipotenziario y Gobernador general de la Lombardía Austriaca. El Conde se había educado en Salzburgo y fue gran mecenas en las artes y la música. En su propia casa Mozart tocó por vez primera.

Se sabe que la vida del genio no fue muy “tranquila”, pero sin embargo siempre tuvo un gran sentido religioso, le daba gracias a Dios por el talento que le había otorgado. En muchas de sus composiciones se puede apreciar claramente su profunda fe tal y como lo aseguró la escritora suiza Adrienne von Speyr escuchando “La misa de Coronación” Concierto para violín y orquesta No. 3

Catedral de Milán
Catedral de Milán

A Mozart le hubiera gustado permanecer en esta metrópolis de la Región de Lombardía, ganarse la vida como músico. Intentó obtener un sueldo proveniente del Archiduque Ferdinando, pero su deseo no lo pudo cumplir debido a la oposición de la Soberana María Teresa de Austria,

Los viajes de Mozart

Diez años, de los treinta y cinco que vivió, estuvo de gira.

En el siglo XVIII, la mayoría de los viajeros eran hombres nobles, diplomáticos, científicos, artistas y artesanos, no era habitual que las mujeres lo hicieran, Sin embargo sí lo hizo la madre de Mozart, Anna Maria y su hermana Nannerl. El propósito de estos viajes era el del estudio. Eran viajes educativos y para establecer contactos con otros académicos, en el caso de los Mozart con músicos y musicólogos.

Los viajes de aquella época no resultaban nada sencillos. Las ruedas de los carruajes quedaban con frecuencia atrapados en el barro. Pero el riesgo no era sólo ese, sino las emboscadas que sufrían especialmente de camino a Italia. Un carro en la época, avanzaba entre 5.5 y 7.5 km. máximo por hora, sin contar el tiempo que requería la gestión de intercambio de caballos que realizaban en las estaciones de correo. Por poner un ejemplo, para ir de Salzburgo a Munich, tardaban dos días en recorrer los 145 kilómetros que los separan.

Los alojamientos a menudo eran pobres, con habitaciones húmedas y una higiene insuficiente. Salir sin pagar la factura de bebidas y alimentos, las donaciones forzadas, los robos y los delitos sexuales pertenecían a las “malas formas” de la época. Los mayores peligros de un viaje fueron considerados “vino, mujeres y dados”. Cuando la familia Mozart partió de Salzburgo el 6 de junio de 1763 para su gran viaje por Europa occidental, se experimentaron cambios radicales en esta parte del mundo, les llamaban “iluminación”. En su vida, Mozart viajó por diez países: Bélgica, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia, los Países Bajos, Austria, Suiza, Eslovaquia y la República Checa y visitó más de 200 lugares y ciudades. El viajar fue una de las fuentes de su enriquecimiento cultural que le inspiró a componer sus grandes obras.

Sus viajes más importantes fueron a Europa occidental (1763-1766), pero son de resaltar, los que hizo a Italia y a París, con escala en Múnich, Augsburgo y Mannheim, donde conoció a la familia de músicos Weber. La familia Mozart viajó a Viena tres veces.

Mozart y su padre pisaron tierra italiana tres veces. Su primer viaje a Italia (diciembre de 1769 - marzo de 1771) inspiró a Mozart con nuevas impresiones e ideas, agregando más experiencia y diversidad a su arte. Mozart se introdujo en la escena artística italiana, conoció a la clase alta, la nobleza y los dignatarios de la iglesia e incluso al Papa. Conoció a un viejo amigo de Londres, Manzuoli, y conoció a otro prodigio de su misma edad en Florencia: Thomas Linley. Los dos chicos, desarrollaron una amistad muy cercana. El Papa Clemente XIV le otorgó en 1770, el rango de Caballero de la Espuela de Oro, convirtiendo al compositor en “Sir Wolfgang, Signore Cavaliere Mozart”. En Bolonia, Mozart estudió contrapunto con el padre franciscano Martini. Dirigió su ópera Mitridate y el “Re di Ponto” en la ópera de Milán. Padre e hijo partieron nuevamente a Milán en agosto de 1771. Mozart escribió la festiva ópera “Ascanio di Alba” como un regalo de boda para el archiduque Fernando a la princesa Beatriz de Módena, que fue recibida con estruendosa aprobación. En la ciudad de Milán, le encargaron que escribiera otra ópera. El estreno de “Lucio Silla” fue catastrófico, probablemente debido a la espera de tres horas de la llegada del Emperador. Como consecuencia, Mozart no recibió más comisiones de Italia.