Turismo

Se le conoce como "pueblo de las Brujas" y está enclavado en un entorno natural privilegiado

Tras la expulsión de la población morisca de la comarca de la Alpujarra se repobló la zona con habitantes gallegos

Pueblo encantado de Soportújar
Pueblo encantado de SoportújarEP

La Alpujara granadina tiene pueblos bellísimos, muchos de ellos desconocidos. Dejando a un lado Lanjarón, famoso por su balneario y Órgiva, que es la capital administrativa de la comarca, esta zona es la gran desconocida de Andalucía.

Uno de los municipios más curiosos es Soportújar, al que no es fácil llegar ya que está recostado sobre una importante montaña. Su escondido enclave y el hecho de estar rodeado de leyendas y mitos hacen de Soportújar uno de los pueblos más curiosos de Andalucía.

Es conocido como "el pueblo de las brujas" y, por extraño que pueda parecer, tiene una base histórica. Durante el reinado de Felipe II tuvo lugar la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571), un conflicto que terminó con la expulsión de la población morisca de esta comarca granadina. Esto hizo que infinidad de pueblos como Soportújar quedasen sin habitantes, así que gente de otros puntos de España se los poblaron.

En el caso de Soportújar, la mayoría de los nuevos habitantes llegaron del norte, especialmente de Galicia. Por todos son conocidas las raíces celtas de esas tierras,sus fiestas paganas, sus supersticiones, sus creencias, sus conjuros en las queimadas, etc. Así que comenzó a circular el rumor de que en Soportújar había brujas y se celebraban aquelarres. Rumor que ha llegado hasta la actualidad y que ha dotado al pueblo de curiosos lugares que visitar.

Debido a esta historia, el pueblo ha creado un itinerario que explota la idea del pueblo de las brujas. El puente Encantado, la cueva del tío Añunas, conocida desde hace años como la cueva del Ojo de la Bruja, o el mirador del Embrujo son tres lugares que forman parte de un itinerario fantasioso y embaucador que tiene su mejor complemento en mayo y agosto, fiestas locales donde el pueblo se convierte en un aquelarre de disfraces y actos que convocan al misterio, el miedo y los fenómenos paranormales. En la fuente de las Brujas o en la era de las Cruces los vecinos se reúnen disfrazados y deleitan en días señalados a propios y extraños con cuentacuentos y leyendas que hacen temblar al más pragmático.

Para los que no crean en cuentos de brujas, Soportújar ofrece un entorno natural que quita la respiración. Toda la montaña de Soportújar es un espacio natural protegido que linda con el Parque Nacional de Sierra Nevada. En primavera, en tiempos de deshielo, el barranco del río Chico es un escenario de deportes acuáticos, de barranquismo y descenso de cañones. Su cauce alto es una sucesión de encantadoras cascadas, caminos de tierra y piedra que brincan entre alturas entre la presencia de la cabra montés. El río desciende entre paredes y farallones y poco antes de alcanzar la cota del pueblo templa su ímpetu y recoge las aportaciones de otros regatos cercanos que lo alimentan antes de desaparecer a los pies del valle, allí donde el Guadalfeo es un río mayor a punto de expirar en el cercano mar Mediterráneo.