Mas califica ahora de “oportunistas” las críticas por sus recortes en sanidad, que aún no se han revertido

“O parten del desconocimiento o de la ignorancia, o de la mala fe y la demagogia”, asegura el expresident. ¿Cuáles fueron sus ajustes?

Una de las imágenes más sorprendentes de la legislatura de Artur Mas fue la plaza de Sant Jaume repleta de batas blancas de médicos y enfermeras protestando contra los recortes en sanidad realizados por el Ejecutivo de CiU en su retorno al Palau de la Generalitat. Ahora, casi una década después y en plena crisis derivada de la pandemia de coronavirus, son muchos los sindicatos y trabajadores del sistema público que reclaman recuperar los recursos y las medidas aún no revertidos.

Esta mañana y en una entrevista en TV3, el expresident Mas ha salido al paso y al ser preguntado por las críticas a esos “tijeretazos” -especialmente de la clase política ha asegurado: “O parten del desconocimiento o de la ignorancia, o de la mala fe y la demagogia”.

“Se redujo todo, también se pararon las inversiones, se bajó el sueldo a todos los empleados públicos, y se redujo en educación y bienestar social”, y, pese a todo, el ámbito sanitario ganó peso porcentualmente en las cuentas. “El pastel era más pequeño, sí, pero sanidad tuvo más peso”. “Esto pasó hace seis o siete años en los que hemos crecido económicamente. ¿Cómo puede ser que no se hayan recuperado todos estos recortes?”, se ha preguntado.

De hecho y dada la situación actual, el exlíder de Convergència y expresident de la Generalitat reclama “más inversiones” y reformas para fortalecer el sistema público.

Los presupuestos más bajos, los de 2014

Lo cierto es que los presupuestos de 2020 recién aprobados en el Parlament con los votos de Junts per Catalunya y Esquerra y la abstención de los “comunes” apenas rozan (9.739 millones) la cantidad invertida en 2010 (9.883 millones), año anterior a los recortes de CiU. El mayor “tijeretazo” de la década llegó en 2014, cuando el montante en sanidad se rebajó hasta los 8.290,6 millones.

“Tenemos nuevas funciones de control epidemiológico, pero hemos de seguir atendiendo con un mínimo de calidad y aún no hemos recuperado la plantilla de 2010”, denunciaba esta semana el sindicato mayoritario Metges de Cataluña sobre la atención primaria.