El separatismo radical, desbocado: alienta un conflicto con muertos para lograr la ruptura con España

Un profesor universitario justifica una contienda por la independencia de Cataluña y S’Ha Acabat exige una “respuesta contundente” contra el docente

Héctor López Bofill, junto a Puigdemont
Héctor López Bofill, junto a Puigdemont FOTO: La Razón

El separatismo más radical se ha quitado la máscara en los últimos tiempos. La impotencia al comprobar cómo su proyecto de ruptura con España se da día tras día de bruces con la realidad (cada vez con más fuerza), ha destapado el talante de algunos personajes. Es el caso de Héctor López Bofill, profesor universitario y concejal de JxCat en Altafulla, quien en los últimos días ha llegado a alentar un conflicto con muertos para lograr la independencia de Cataluña.

“Contradicciones independentistas 1: se admite resignadamente que mueran casi 25.000 personas de Covid19 y nos da un terror absoluto que muera alguien como consecuencia de un conflicto de emancipación nacional”, ha señalado en un tuit recientemente, que ha generado una importante polémica porque se ha denunciado desde el constitucionalismo con S’Ha Acabat a la cabeza mientras que la Universitat Pompeu Fabra (UPF), donde da clases, ha anunciado que está estudiando acciones contra el profesor. Este paso de la UPF ha levantado una ola de apoyo del independentismo a López Bofill.

En este sentido, voces con autoridad, como la del profesor universitario Xavier Sala i Martin (imparte clases en la Universidad de Columbia y es uno de los economistas de referencia del independentismo) o la del exvicepresidente del Parlament Josep Costa, han salido estos días en defensa de López Bofill y al ataque contra la UPF. La universidad comunicó que la dirección considera que el tuit del concejal del partido de Carles Puigdemont “no refleja ni la visión ni los valores” de la UPF. “A pesar de que esta manifestación no se ha producido en las instalaciones de la UPF ni está relacionadas con las actividades académicas, se ha pedido al órgano competente de la universidad que explore, si en virtud de los principios y mecanismos que recoger el Código Ético, corresponde emprender algún tipo de acción”, señala el comunicado.

“Si resultara que las manifestaciones del profesor López son libertad de expresión, pero violan el código ético, ¿no querría decir que el código ético no respeta la libertad de expresión y hay que cambiarlo? Debéis ser claros: o respetáis la libertad o la respetáis. Las dos cosas no puede ser”, ha replicado Sala i Martín, que también fue directivo del Barcelona en la primera etapa de Joan Laporta como presidente. Por su parte, Costa, exvicepresidente del Parlament, es mucho más directo y pide la dimisión de quien haya escrito el comunicado “antes de que sea demasiado tarde”. “Me estáis haciendo pasar vergüenza”, ha afirmado.

En este sentido, las presiones del constitucionalismo y de la asociación S´Ha Acabat (también de otras organizaciones, como la de los profesores de Universitaris per la Convivència) van surtiendo efecto en el ámbito universitario. La organización juvenil ha denunciado este caso y ha condenado “las expresiones vertidas por el Sr. López, que son toleradas por Junts per Catalunya” y “el uso frívolo e irresponsable que hace el Sr. Lopez Bofill de las víctimas de la pandemia en Cataluña”. “Consideramos que la Universidad es una institución libre y democrática donde no caben discursos que inciten al odio, a la violencia y mucho menos al enfrentamiento civil; es por ello que esperamos una respuesta contundente y a la altura de las circunstancias por parte de la Universidad y, en su nombre, su Rector, el Sr. Oriol Amat i Salas”, han reclamado desde la entidad presidida por Júlia Calvet.

Hace pocas semanas, los jóvenes de S’ha Acabat plantaron cara al separatismo radical con un acto en la Universitat Autónoma de Barcelona pese a todas las presiones que hubo contra el rector Javier Lafuente para que lo prohibiera. Tanto es así que, por permitirlo, un grupo de independentistas realizó pintadas en casa de Lafuente.

Lo cierto es que el tema del conflicto con muertos es algo que ya se ha alentado en alguna otra ocasión por parte del separatismo más radical pese a que, en la fase más intensa del “procés” en octubre de 2017, los dirigentes separatistas (con Carles Puigdemont como president) echaran el freno a la independencia aduciendo, precisamente, que podría haber muertos.