Piel con piel y lactancia materna, sí son posibles en casos de madres con covid-19

Los cambios hormonales en el embarazo pueden configurar un sistema inmunológico más eficaz contra el virus, aunque las embarazadas también deben protegerse

Las embarazadas deben protegerse como el resto de la población frente al coronavirusKike Taberner (nombre del dueño)

Las gestantes, son un grupo de población joven que en su mayoría presentan un buen estado de salud, de manera que, se puede afirmar que no muestran mayor vulnerabilidad que el resto de población joven y sana. Incluso, al parecer, la gestación confiere una cierta protección frente a las complicaciones del covid19, debido a los cambios hormonales que se producen durante el embarazo y que se traduce en una mayor eficacia y respuesta del sistema inmunológico frente al virus. No obstante, se recomienda a las embarazadas al igual que al resto de población tomar medidas de protección contra la infección.

Sin embargo, es normal que la gestante tenga dudas y este preocupada sobre cuestiones tales como, ¿es posible la transmisión del virus al bebé durante el embarazo o parto?, ¿supone un riesgo de contagio el alimentarle con leche materna?

La experiencia es corta en el tiempo pero aplastante en casos de enfermos. A pesar de que hay más de 1,4 millones de casos a nivel mundial, no se ha dado ningún contagio por transmisión vertical, es decir, no se ha detectado el paso de la enfermedad de la madre a su hijo, ni intraútero, ni en el momento o alrededor del parto ni posteriormente a través de leche materna, y tampoco se ha detectado la presencia de virus en leche humana, por lo tanto, el virus no puede llegar de esta forma al bebé.

Otra de las cuestiones que preocupa a las madres, es, si la forma de dar a luz puede prevenir la trasmisión del virus al recién nacido. Las mujeres se preguntan si es mejor en estos momentos un parto vaginal o una cesárea.

No hay ninguna prescripción que priorice el parto por cesárea ni siquiera en los casos de que la madre este enferma de coronavirus. Hay que decir al respecto que el creer que una cesárea puede ser mejor opción es una idea que está muy mediatizada, ya que las noticias que tenemos sobre este tema proceden en su gran mayoría de China, un país, que de por sí, presenta unas cifras muy elevadas de cesárea.

Mientras que la decisión de realizar un tipo u otro de parto, debe ser valorada a nivel individual por el obstetra, en función de las características de la mujer, del bebé y de cada situación en particular. Las directrices de la OMS son claras y no recomiendan esta práctica sin que existan indicaciones clínicas que la justifiquen, al suponer un riesgo a corto y largo plazo para la salud de la madre y del bebé.

El tipo de parto y la manera de alimentar al bebé van a determinar la composición de la flora microbiana. En los partos vaginales, conforme el feto pasa por el canal del parto va a recibir un baño de microorganismos que van a componer su microbiota, la cual protegerá al bebé contra la colonización de otros microorganismos patógenos. Este baño bacteriano de flora materna, supone una importante barrera de protección contra infecciones, constituyendo el primer inóculo bacteriano que recibe el recién nacido y en consecuencia va a jugar un papel decisivo en cuanto al desarrollo y modulación de su sistema digestivo, metabólico e inmune.

Por contra, los bebés nacidos por cesárea, desarrollaran una flora microbiana muy diferente, modulado a través de los gérmenes de la piel de la madre pero también con los gérmenes del hospital (sabanas, material, profesionales, etc).

No obstante, no solo el tipo de parto afecta a la composición microbiana del recién nacido, la separación de su madre tras el parto también supone alterar el desarrollo de su microbiota, así como, el tipo de alimentación que recibe. Con lo dicho, destacar el valor que tiene el realizar prácticas adecuadas al nacimiento, y subrayar con ello, la importancia de respetar que el parto se desarrolle de manera biológica e intervenir cuando sea necesario, salvaguardando el bienestar de madre-recién nacido.

Es importante, fomentar el contacto piel con piel madre-bebé, en base a la evidencia actual, no hay razones para no practicarlo incluso en los casos de madres covid-19 positivas, siempre que su estado de salud lo permita y así lo desee la madre.

Por consiguiente, los profesionales debemos apoyar para evitar riesgos y en estos momentos las medidas de protección, con fin de evitar el riesgo de transmisión horizontal, son la higiene de manos y el empleo de mascarilla facial, pero no el separar al bebé de su madre, que con ello no hacemos más que poner en riesgo la lactancia materna.

La mejor forma de alimentación que puede recibir un recién nacido y en estos momentos no nos podemos permitir desaprovechar los factores inmunológicos presentes en la leche materna, que protegerán al bebé de posibles contagios, especialmente, si la lactancia se da forma exclusiva.

Por lo tanto, amamantar no transmite la enfermedad, puesto que hasta la fecha no se ha encontrado evidencia del virus en la leche materna de mujeres con covid-19, en cambio el privar al bebé de la leche de su madre puede suponer un mayor riesgo. Debemos respetar el deseo de las madres y ayudarlas cuando su situación clínica les permita amamantar.

En estos momentos más que nunca debemos promover, proteger y apoyar la lactancia materna. En este sentido, se dispone de la suficiente evidencia para avalar el papel protector que ejerce la leche materna y que sus beneficios superan con creces los posibles riesgos de contagio.

Sin embargo, en estos días de confinamiento resulta complicado poder ayudar a las madres a instaurar la lactancia y ofrecerles toda la información y apoyo que puedan precisar.

Con respecto a ello, mencionar, que la imaginación humana es muy grande, así como la entrega y devoción por ayudar, por ello grupos de apoyo y profesionales han ideado estrategias online para resolver con ello dudas y problemas, de modo que si eres madre lactante o estas embarazada en el siguiente enlace www.amamanta.es, dispones de asesoramiento a través de talleres virtuales. No queremos dejarte sola en estos momentos.

Puedes enviar tus preguntas a consultalactancia@larazon.es