Sucesos

El líder de la secta de Castellón aseguraba curar el cáncer y había escrito dos libros de autoayuda

La Generalitat tutelará a los dos menores liberados de la organización

Imagen aérea de la masía en Vistabella (Castellón)
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El líder de la secta sexual desarticulada ayer en un chalet de Vistabella (Castellón), es un hombre de 64 años, que aseguraba poder curar el cáncer y regentaba una herboristería en Castellón. Según recoge Las Provincias, el hombre, Antonio G. L., de 64 años de edad, se autodenominaba un «enviado de Dios» y es autor de dos libros de autoayuda. Los agentes de la Policía Nacional de Castellón detuvieron el pasado martes a nueve personas, cuatro hombres y cinco mujeres, entre las que se encuentra el líder del grupo.

Fue una de las personas captadas por esta secta la que ha permitido desarrollar la operación, puesto que fue la que denunció los supuestos abusos.

Las personas ahora detenidas residían en la masía desde hace más de veinte años y en determinados momentos, han llegado compartir vivienda hasta con 30 personas, algunas de ellas familias con sus hijos menores de edad. Algunos vecinos aseguran que incluso hay niños que han nacido dentro de esta comunidad y que van al colegio de este pueblo que tiene poco más de 300 habitantes.

El alcalde de Vistabella del Maestrat, Jordi Alcon, ha asegurado que nunca se sospechó de que estas personas pudiesen estar cometiendo este tipo de abusos. Ha admitido que están “shock” y que, aunque llevaban un tipo de vida poco convencional no había nada que hiciese sospechar de estos comportamientos.

Alcon ha señalado que se ha enterado recientemente de las detenciones, aunque sí que observó el pasado martes un importante despliegue policial en la masía, que se encuentra a pocos kilómetros de distancia del pueblo.

Según ha explicado, «la gente que vivía allí formaba parte como de una comunidad y eran alternativos, pero nunca han ocasionado ningún problema y tampoco había grandes movimientos de coches ni ninguna situación que nos hiciera sospechar».

El alcalde ha confirmado que las personas que vivían en la masía trabajaban en Vistabella y en otros pueblos, pero no tenían demasiada relación con los vecinos de la localidad.

Los miembros de la supuesta secta acudían muy pocas veces a las seis tiendas que hay en el pueblo (dos carnicerías, dos ultramarinos y dos panaderías), por lo que todo parece indicar que realizaban las compras de alimentos en otro lugar.

Sin embargo, algunas veces sí que compraban algunos productos de primera necesidad y también acudían a la modista, según relata Las Provincias. «La verdad es que parece gente poco sociable, pero nunca pensamos que podría ser una secta porque conocemos a algunos y están integrados en el pueblo», asegura la lugareña.

La finca rural ha tenido varios dueños en los últimos años hasta que fue adquirida por el cabecilla del grupo desarticulado. La masía de la Chaparra tiene un terreno vallado de grandes dimensiones y cuenta con cámaras de vigilancia y una puerta con timbre y sistema electrónico de apertura. El paraje está rodeado de pinos y hay otras dos masías cerca, aunque se encuentran deshabitadas desde hace años.

La Generalitat tutelará a los dos menores liberados

La Generalitat ha asumido la tutela de los dos menores que vivían en la masía. Según han informado a EFE fuentes de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, el juez que instruye el caso ha decretado la suspensión de la patria potestad de estos dos menores, por lo que han sido acogidos por la Generalitat para su tutela.

Por el momento se desconocen más detalles respecto a la situación de estos menores porque el juez que instruye el caso ha decretado el secreto de sumario.