Sucesos

El Medusa, una discoteca al aire libre junto a la playa de Cullera

Tras dos años de parón por la pandemia, los organizadores calculaban una asistencia de 320.000 personas

Imagen tomada desde el exterior del recinto del escenario principal del Festival Medusa de Cullera (Valencia).
Imagen tomada desde el exterior del recinto del escenario principal del Festival Medusa de Cullera (Valencia).Natxo FrancesAgencia EFE

El Medusa Festival 2022 de Cullera iba a ser el del reencuentro tras dos años de parón por la pandemia, como tantos otros festivales de verano, pero un desastre meteorológico en plena madrugada que deja un muerto y 40 heridos ha obligado a suspender esta gigantesca discoteca al aire libre junto a la playa.

Este año llevaba por lema “Circus of Madness”, un “circo de locura” diseñado por todo el recinto de conciertos -situado junto a la desembocadura del Júcar- que aspiraba a reventar todos los registros de público pues la organización calculaba que, incluyendo las fiestas previas durante la semana y los tres días de conciertos, por la séptima edición del festival pasarían hasta 320.000 personas.

Pero la primera “jornada grande” de actuaciones y sesiones de DJ, distribuidas por cinco escenarios y con el sofocante calor como gran protagonista, se vio trucada en torno a las cuatro de la mañana cuando una inesperada tormenta seca, con rachas muy fuertes de viento, hacía caer parte del escenario principal, así como varios grandes carteles situados por otras partes del recinto.

Hasta entonces habían actuado por el Medusa, entre otros pinchadiscos, cantantes y grupos, todos ellos relacionados con la música electrónica, el “techno”, el “dance”, el “house”, el “remember” y el reguetón, el famoso DJ estadounidense-japonés Steve Aoki, cabeza de cartel de este año, con una multitudinaria sesión que comenzó a las 20.30 horas en el escenario principal.

Para este sábado estaban previstas actuaciones destacadas como las de Afrojack aunque el “plato fuerte” del Medusa 2022 se reservaba para el domingo, con David Guetta en el escenario Circus of Madness a partir de la medianoche, mientras otro veterano de los platos, el DJ británico Carl Cox -durante años considerado el mejor del mundo-, cerraría la edición con una sesión desde las seis de la mañana.

Este año, la organización calculaba que el Medusa tendría un impacto económico de 30 millones de euros, todo ello en uno de los municipios más turísticos de la costa española.

El dispositivo de seguridad puesto en marcha por la Guardia Civil contemplaba un despliegue sin precedentes para evitar incidentes y sobre todo pinchazos como los denunciados en otros festivales y discotecas, con una veintena de agentes de paisano dentro del recinto para controlar la seguridad y estar atentos a conductas sospechosas.

A nivel artístico, artistas falleros como Jorge Gil, Salvador Bañuls, Néstor Ruiz y Noel Hervás se encargaron de diseñar ninots repartidos por todo el recinto, mientras el reconocido y premiado Manolo García -que hará junto a Marina Puche la falla municipal de las Fallas de València en 2023- firmaba el escenario principal, dedicado al mundo del circo, como toda la temática de esta edición.

Por ahora, la dirección del festival ha emitido dos comunicados donde informan de lo sucedido, expresan su consternación por la víctima mortal (un joven de 22 años) y los heridos (40, según la última actualización de la Conselleria de Sanidad) y señalan que el festival “suspende temporalmente su actividad”.

Quedan así en el aire las jornadas de este sábado y del domingo, a la espera de conocerse si se suspenden definitivamente o se da alguna alternativa a quienes tienen su entrada o abono comprados.

La zona de camping, con capacidad para 12.000 personas, no ha sido desalojada pero por el momento se desconoce cuántas de ellas pueden seguir en sus tiendas, especialmente tras el devastador paso de la tormenta seca que se llevó por delante varia estructuras del recinto y, también, las enormes ganas de fiesta de miles de jóvenes.