El fin de las revistas musicales en papel

Las publicaciones impresas sobre música clásica han tenido que abrir su contenido durante la pandemia y su futuro se presenta complicado: en España hay cuatro revistas compitiendo

En España hay cuatro revistas mensuales en papel de primer nivel: «Ritmo», «Scherzo», «Opera Actual» y «Melómanos». Las cuatro han venido superviviendo gracias fundamentalmente a cuatro fuentes: las subvenciones oficiales a la prensa cultural, algunos patrocinadores, la venta y la publicidad. Las primeras son insuficientes, los segundos son escasos y el más importante de ellos, que subvencionaba a una de estas revistas ha dejado de hacerlo como, por otro lado, era lógico que sucediera. El Coronavirus ha hecho el resto. En el mundo de la música pop, el panorama es preocupante. “Rockdelux” acaba de anunciar su cierre tras más de 36 años.

Todo el mundo en el medio sabemos el número de ejemplares que vende, en quioscos o por abonos, cada una de ellas. Ninguna alcanza los dos mil ejemplares. Sin embargo, y esto es especialmente sorprendente, mantienen unas tarifas de publicidad de más de mil euros/página cuando las mismas revistas u otras en web incluso más potentes, cobran entre trescientos y quinientos euros por un banner mensual. Esta es la razón por la que se venían resistiendo a trasladarse al mundo internauta. Ahora, al no poderse imprimir en papel y tampoco distribuir, han desaparecido sus ingresos tanto por ventas como por publicidad. Además podrían tener que devolver el importe de los abonos de ejemplares no entregados. ¿Cómo han reaccionado? Colocando en abierto esos números, agrupando algunos y ampliando la información web. El problema viene con la vuelta a la «nueva normalidad». Después de ofrecer las revistas en abierto, ¿van a poder volver a recluirlas? ¿acaso podrían reducir sus informaciones en web para volver a potenciar el papel? Obviamente no y entonces ¿para qué querrían los lectores papel con informaciones retrasada un mes respecto a las webs?

Por otro lado ya resultaría imposible volver a tarifas incomprensibles de mil euros/página para mil lectores. Podrán seguir en web, pero aquí llega un problema adicional: o las tarifas en web suben o apenas ingresarán por el conjunto de todos los anuncios lo que por una sola página en papel y ello no da suficiente para pagar nóminas, alquileres y suministros. Panorama complicado.

«Ritmo», nacida en 1929, es la veterana. Su dueño está a punto de jubilarse y sólo la mantiene por orgullo familiar apoyándose en su distribuidora discográfica. «Scherzo» fue fundada en 1985 por un grupo de amigos muy aficionados a la música. Los años han pasado, algunos han desaparecido y la relación entre ellos ya no es lo que fue. Hace ya un par de años sufrió una crisis y, tras la pérdida de su gran patrocinador, posiblemente en el futuro la Fundación Scherzo haya de asumir la revista. «Opera Actual», muy especializada en lo que más atrae, cuenta con un propietario con medios, cabeza, juventud y ganas de luchar. Plenamente consciente del problema del papel, ya ha enviado cartas a sus suscriptores y estudia qué camino seguir. «Melómanos» (1999), supone un caso distinto y realmente no compite con las anteriores, ya que se dirige a un público menos docto y cuenta con otros productos sinérgicos. Cuatro revistas en papel eran demasiadas para España y su número de aficionados –hasta ocho llegó a haber– ya antes de la llegada de las publicaciones web, alguna de ellas con más de millón de páginas vistas al mes. Las revistas en papel están llamadas a desaparecer y las webs no generan ingresos para mantener aquellas estructuras. Ha llegado, como ha sucedido en casi todos los sectores económicos, la necesidad de uniones, fusiones o absorciones que permitan un aumento de tarifas publicitarias o incluso el pago por acceso. Pero algunos prefieren ser cabezas de ratón que cola de león… y ratón en ratonera.