“Lope sobre ruedas”: El Siglo de Oro en bicicleta ★★★☆☆

Georgina de Yebra adapta el mundo de Lope de Vega para los más pequeños
Georgina de Yebra adapta el mundo de Lope de Vega para los más pequeñosSergio Parra CNTC

Autora: Georgina de Yebra, a partir de textos de Lope de Vega. Directora: Mireia Fernández. Intérprete: Georgina de Yebra. Teatro de la Comedia, Madrid. Hasta el 13 de junio.

Extraordinaria actriz con un bagaje en el teatro clásico ya muy sólido a pesar de su juventud, Georgina de Yebra se embarca ahora en el complicadísimo reto de acercar el Siglo de Oro a los más pequeños con “Lope sobre ruedas”, una sencilla coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico que cuenta con ella sola en el escenario bajo la cuidada dirección de Mireia Fernández. Desde luego, y aquí radica ya el primer acierto de la propuesta, no podía ser más adecuado el autor elegido, pues pocos hay en la inabarcable pléyade de escritores de aquel tiempo que puedan igualarse a Lope de Vega en frescura, variedad, imaginación, dinamismo y claridad, cualidades todas que casan a la perfección con las características del impaciente y exigente público infantil al que De Yebra, en calidad de dramaturga, ha enfocado su espectáculo.

Acompañada únicamente de una llamativa bicicleta, de cuyo transportín irá sacando algunos otros elementos escenográficos, la actriz hace discurrir la función por los cauces de la narración oral, una disciplina escénica en la que también lleva tiempo trabajando y cuya eficacia parece ya más que probada con los pequeños, ya que permite interactuar con ellos y, por tanto, amoldar y reconducir el discurso dramático en virtud de esa interacción.

En esencia, podría decirse que “Lope sobre ruedas” es un bonito cuentacuentos para niños que no quiere renunciar al rigor literario, y aun filológico, en su propósito de transmitir la belleza de algunos de los versos y fragmentos de obras de los que parte. Evidentemente, hay un ingente y necesario trabajo de adaptación, y de elaboración propia, en un espectáculo de esta naturaleza; pero hay también una franca voluntad, muy loable, de conseguir que sean Lope, sus historias y su poesía los que de verdad penetren en el imaginario infantil.

Lo mejor

El plausible intento de acercar con rigor a los más pequeños el valor de nuestro patrimonio.

Lo peor

La dificultad que entraña siempre captar la atención de espectadores de distinta edad durante una hora.