La URSS, el imperio socialista que soñó Lenin

El 30 de diciembre se fundó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la URSS, que nació de la mano y el imaginario de Lenin

Un partidario del partido comunista ondea una bandera en 2021 con los rostros de Lenin y Stalin, padres de la URSS
Un partidario del partido comunista ondea una bandera en 2021 con los rostros de Lenin y Stalin, padres de la URSS FOTO: MAXIM SHIPENKOV EFE

El pasado 25 diciembre, aunque fue efectivo el 31 de diciembre, el presidente Mihail Gorbachov dimitió, cediendo todos los poderes a Boris Yeltsin, y la bandera tricolor de Rusia se reemplazó por la roja con la hoz y el martillo en el Kremlin. Al día siguiente el Soviet Supremo, el Parlamento, quedó disuelto. Con anterioridad, el 19 de agosto de 1991, el KGB y una parte del ejército intentaron un golpe de estado para destituir a Gorbachov. Con este movimiento de Gorbachov, a finales de 1991, la URSS dejó de existir y Rusia pasó a ser reconocida internacionalmente. Ahora bien, ¿quién fundó la URSS y cuándo lo hizo?

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) lo creo, tal día como hoy, en 1922, después de la Revolución bolchevique Vladimir Lenin. El nombre incluía cuatro repúblicas: Rusia, Transcaucásica, Ucrania y Bielorussia. La creación de la URSS fue firmada por Mijail Kalinin, Mikha Tskhakaya, Mijail Frunze, Grigory Petrovsky y Alexandr Chervyakov.

A pesar de ser efectiva el 30 de diciembre de 1922, Gran Bretaña, Italia y Francia no la reconocieron hasta 1924. El primer presidente del Consejo de las Repúblicas Socialista Soviéticas fue Vladimir Lenin. Durante casi tres años el poder quedó centralizado en los bolcheviques y extendieron la represión por todo el país. Todos los partidos políticos opuestos al nuevo régimen bolchevique quedaron ilegalizados. Dicho de otra manera, el único partido político legal era el Comunista, que pasó a llamarse así en 1918, abandonando el término bolchevique.

Hemos hablado de represión. La caída del zarismo y la implantación del comunismo en la URSS, con una guerra de por medio, supuso represiones masivas que se llevaron a cabo sin un proceso judicial. Las represiones se produjeron en checas y por los elementos del Departamento Central de Inteligencia (GRU). Se han contabilizado 1.000.000 de victimas durante esta represión. Las mismas tácticas las importarían a España durante la guerra civil. Uno de estos importadores de ideas fue Largo Caballero, conocido como el Lenin español.

En el momento de ser elegido presidente del Consejo, Lenin ideó un nuevo sistema, teniendo en cuenta que el ideado en 1917 fue un auténtico fracaso. Al estallar la revolución se nacionalizaran los industrias y los transportes, desapareció el mercado libre, se requisaron los productos agrarios y se monopolizó el comercio de cereales. La represión fue brutal, como hemos visto, y la situación se volvió crítica. Lenin puso en marcha la Nueva Política Económica. Esto era un sistema transitorio que combinaba el capitalismo con el socialismo para atraer al campesinado. Esto era una cortina de humo, pues el estado controlaba el 90% de la producción.

Guerra Fría

También se diseñó el plan Goelro. Este era una red de 30 centrales eléctricas regionales, diez grandes centrales hidroeléctricas y llevó electricidad a las principales empresas del país. Con este plan se llevó electricidad a los hogares y a la industria, con lo cual se pudo desarrollar. Era una manera de tener contenta a la gente. Ahora bien, esto también supuso que la URSS se convirtiera en la segunda economía más importante del mundo. Su producción industrial pasó del 5,5% al 20%. Con esta evolución empezó la guerra fría y la rivalidad con los Estados Unidos.

Durante este periodo no solo la producción agrícola se recuperó hasta los niveles alcanzados antes de la revolución bolchevique, sino que mejoró mucho. La desintegración de las relaciones feudales entre terratenientes y agricultores del campo de la era zarista dio sus mayores incentivos para que los campesinos maximizaran la producción. Ahora podrían vender sus excedentes en el mercado abierto, y el gasto de ese dinero obtenido por los campesinos dio un impulso a los sectores de fabricación en las zonas urbanas. Se desintegraron los latifundios. Esto supuso que la URSS se convirtiera en el primer productor de grano a nivel mundial.

Como resultado de la enfermedad de Lenin, la posición de secretario general se hizo más importante de lo que se había previsto originalmente y creció el poder de Jozef Stalin. A raíz de tercer golpe de Lenin, una troika compuesta por Stalin, Zinóviev y Kámenev surgió para tomar el liderazgo del partido y del país y tratar de bloquear a Trotski.

Lenin estaba inquieto con el poder de Stalin y tras su accidente cerebrovascular en diciembre de 1922, dictó una carta en la que criticaba a Stalin incitando a su destitución como secretario general. Stalin era consciente del Testamento de Lenin y actuó para mantener a Lenin en aislamiento por razones de salud y aumentar su control sobre el aparato del partido.

Lenin murió en enero de 1924 y en mayo su testamento fue leído en voz alta en el Comité Central, pero Zinóviev y Kámenev argumentaron que las objeciones de Lenin habían demostrado ser infundadas y que Stalin debía seguir siendo secretario general. El Comité Central decidió no publicar el testamento.

El mando de Stalin no fue mucho mejor que el de Lenin, por lo que a la represión se refiere. Las cifras hablan por si solas. Vladim Erlikman afirma, por su parte, que hubo 1,5 millones de ejecuciones, cinco millones de víctimas de los gulags, entre 1.7 y 7,5 millones de deportados y un millón de prisioneros de guerra, es decir alrededor de nueve millones de víctimas. A estas cifras debemos añadir los seis millones de muertos por el hambre y las malas condiciones que padecieron, sobre todo, los ucranianos y los alemanes del Volga.