Cultura

Estreno

La misteriosa pistola que une a Mario Gas con Juan José Millás

En “Miércoles que parecen jueves”, Clara Sanchis desembarcará en el salón de actos de un colegio (el escenario del Teatro Quique San Francisco) para impartir una conferencia del escritor

Clara Sanchis se convertirá en Juan José Millás
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Hace muchos años la actriz Magüi Mira le pidió a Juan José Millás que se embarcara en la escritura de un buen monólogo que ella pudiera defender en las tablas; el escritor recogió el guante y dio a luz Ella imagina, una obra estrenada en 1993 –con dirección de José Carlos Plaza– que supuso su debut como autor teatral. Ahora ha sido el propio Millás, en un curioso recorrido de ida y vuelta, o más bien de zigzag, quien se ha interesado en que Clara Sanchis, hija de Magüi Mira, protagonice en los escenarios un nuevo monólogo con su firma. Y así ha nacido Miércoles que parecen jueves, que levantará el telón mañana en el Teatro Quique San Francisco de Madrid y supondrá la tercera incursión de Millás en el arte escénico, después de haber estrenado La lengua madre en 2012.

La obra, dirigida por Mario Gas, puede definirse, según sus artífices, como «un thriller con tono de comedia, o bien, como una comedia con fondo de thriller». Y, desde luego, a tenor de lo poco que sus creadores quieren desvelar sobre la trama, misterio sí hay debe de haber, y mucho, a pesar de no ser este un ingrediente habitual en los monólogos. «Es que en realidad no es un monólogo», dice Gas; y no sabe uno, a priori, si la afirmación aclara algo el asunto o le añade más intriga. Acto seguido, con su proverbial precisión, el director se explica: «Hay un personaje, que es el que interpreta Clara [Sanchis], que llega a un lugar para hablar al público; hay otro personaje que es ese público que está siendo interpelado, y hay un tercero... que aparecerá proyectado en la pantalla».

En efecto, el planteamiento argumental es el siguiente: la protagonista llega al salón de actos de un colegio para impartir una conferencia de Juan José Millás; pero lo maravilloso, como motor del conflicto, es que ella asegura ser el propio Millás. «Yo tenía el texto ya escrito, y estaba muy satisfecho; pero notaba que me faltaba encontrar el punto de vista –reconoce el autor–. No sabía bien desde dónde había que contar ese texto; quién era el narrador y por qué nos contaba esa historia. Fue Clara [Sanchis] quien me dio la clave cuando me dijo: “Quiero salir al escenario y decir que soy Juan José Millás”. Bajo ese pretexto dramático, en apariencia disparatado, laten los temas que siempre le han preocupado como escritor: «Es una obra que habla de la identidad, y de algunos otros asuntos y dualidades que atraviesan mi literatura, como las fronteras entre el sueño y la vigilia o entre lo real y lo irreal. Yo estoy convencido de que lo irreal es más importante en nuestras vidas que lo real; creo que lo que nos determina como personas es lo irreal».

En cuanto a cómo se concretan esos temas en la función, la protagonista de la misma, que asegura estar frente a uno de los retos interpretativos más importantes de su carrera, se limita a aportar un dato, entre risas, que no hace sino densificar la neblina propia del thriller: «Solo puedo decir que en el cartel de la función... aparece una pistola».

La propia Sanchis ha participado en la producción de un montaje en el que todos «han arriesgado mucho artística y económicamente», ya que los ingresos para la compañía están supeditados a la venta de entradas en taquilla.

  • Dónde: Teatro quique San Francisco, Madrid. Cuándo: del 27 de octubre al 27 de noviembre. Cuánto: desde 14 euros.