Entrevista Sergio Scariolo: “La risa no tiene que faltar y menos ahora”

El campeón del mundo y de la NBA cuenta cómo vive la cuarentena en Toronto

Sergio Scariolo, campeón del mundo y de la NBA
Sergio Scariolo, campeón del mundo y de la NBAJesús G. FeriaLa Razón

Una semana de parón lleva la NBA y lo que queda. Sergio Scariolo atiende a LA RAZÓN desde Toronto. Sus Raptors fueron el último rival de los Jazz de Gobert, el primer positivo de la Liga. Todo el equipo, incluido el seleccionador español, dio negativo en los análisis de coronavirus. Así vive la cuarentena desde Canadá.

-Lo primero, ¿cómo están usted y su familia?

-Bien, estamos los cuatro aquí en Toronto. Alessandro llegó justo a tiempo desde Nueva York cuando estaban a punto de cerrar las fronteras. Ahora toca una espera activa.

-¿Y su madre Angelina en Brescia?

-Con ella hablo todos los días. Está tranquila, un poco aburrida porque lleva desde el 18-19 de febrero sin ver un alma... Es muy prudente, bastante activa, aunque tenga 90 años. Se mueve en casa, no tiene necesidad de nadie, pero la preocupación está ahí. Mi hermana se acerca de vez en cuando a verla. De momento no hay nadie cercano que esté afectado.

-¿Qué le cuentan sus amigos desde Italia?

-Mis amigos de allí y yo tenemos un enfoque bastante irónico ante la vida. Estos días hay una mezcla de noticias serias y los típicos momentos de risa que no tienen que faltar y menos ahora. Ya hay bastantes momentos en los que nos lo tenemos que tomar muy en serio.

-¿Y cómo están siendo estos días en Toronto?

-Aquí el nivel de contagio es muy, muy bajo... está creciendo con una velocidad que nada tiene que ver con lo de allí. Lo que han hecho bien es tomar medidas muy pronto no drásticas. A diferencia de lo que ha sucedido en Italia y en España no ha hecho falta la prohibición ni el castigo para que la gente se lo tome en serio y cumpla. Aquí con una recomendación y un llamamiento al sentido cívico ha sido suficiente para que la gente tome muchas precauciones.

-¿Le hicieron las pruebas a la vez que el resto del equipo después de jugar con los Jazz?

-Sí, en cuanto salió la noticia del positivo de Gobert nos mandaron a todos a un hospital cerca del aeropuerto y nos hicieron la prueba a los que habíamos viajado a Utah. Había preocupación desde luego, había gente que había estado muy cerca de Gobert y entonces no se sabía lo de Mitchell. Intenté estar lo más cerca posible de Serge (Ibaka) porque era el que más cerca había estado de Gobert durante todo el partido. Había preocupación, pero también confianza de que la cosa se estaba manejando de forma correcta. El negativo de todos fue un buen alivio y se gestionó bien porque hasta que no estuvieron todos los resultados no nos lo comunicaron para evitar tensiones innecesarias.

-¿Cómo teletrabaja estos días?

--Mi trabajo está básicamente orientado a la competición, a la preparación de los partidos, a los ajustes de nuestros ataques contra la defensa del rival, a trabajar entrenamientos para añadir algún sistema, pero... si no tenemos rival, no tenemos calendario, no tenemos previsión de cuando podremos volver a entrenar de forma colectivo... Es bastante complicado, no hay referencias. Veo algún partido, pero más en plan de pasar el tiempo que otra cosa. Los entrenadores más jóvenes, cuando pasen estos días, ayudarán a los jugadores en entrenamientos individuales. Pero los ayudantes principales no hacemos ese trabajo.

-Y un técnico como usted al que le guste tener la mayor cantidad de variables controlada, ¿cómo lleva esta situación tan atípica?

-Siendo como soy bastante racional no me cuesta entender que es imposible cualquier previsión que se funde sobre una lógica o sobre algo con sentido común. Es inútil pensar en que cualquier previsión pueda tener sentido. Por ejemplo, estoy en contacto permanente con la Federación y ahora mismo cualquier tipo de voluntad de planificación de actividad no lleva a ninguna parte, está condenada a ser desmentida... Toca esperar.

-¿Cómo pasa el resto del tiempo en casa: hace ejercicio, lee, cocina...?

-Hago ejercicio, cardio y trabajo de abdominales y espalda. En ese sentido no he cambiado nada. Lo de cocinar no es lo mío, absolutamente no, no sabría por dónde empezar. Es el momento de hacer cosas que había dejado atrás como por ejemplo leer porque aquí durante la temporada es muy difícil sacar tiempo y ahora hay que aprovecharlo. Estoy pendiente de las noticias, viendo series, paseando a los perros y acabaremos por alquilarlos porque es un bien preciado... Incluso los sacaremos por separado en algún momento. Aquí no hay limitaciones, así que intentamos nosotros mismos autolimitarnos. Hay que dar ejemplo, cuando eres alguien con exposición pública puedes inspirar a la gente para bien o para mal. Es bueno cumplir con las recomendaciones, aunque aquí no son obligaciones.

-¿Cómo valora el plan de la Liga de volver a mediados o a finales de junio?

-Creo que es más una esperanza que una planificación. Aquí se quiere empezar antes o después. Hay voluntad firme de empezar, aunque sea a puerta cerrada. Sé que los equipos están preocupándose de buscar fechas a lo largo del verano. Veremos. Nosotros hasta ahora todo estaba funcionando perfectamente pese a las muchas lesiones. El equipo estaba teniendo un rendimiento muy superior a las expectativas que tenía y existía la sensación de llegar muy bien al playoff, pero esto ya es anecdótico. Veremos qué pasa a la vuelta...

-Eso choca frontalmente con una hipotética preparación para los Juegos...

-Hay que tener confianza en las autoridades sanitarias y en las autoridades deportivas. Esperanza de que se hablen entre ellas, cosa que no siempre se puede dar por sentada. Y primero que se encuentre una solución a todo esto que es lo más importante. Y cuando se encuentre esa solución pues que haya una forma de compatibilizar fechas, pero... es una fase en la que no da la sensación de que haya mucha coordinación y sensibilidad entre un estamento y los intereses o sensibilidades del otro.