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La última manía de Nadal en el Open de Australia

El manacorense ha unido una rutina nueva a las ya habituales

Nadal, en un descanso de la semifinal del Open de Australia ante Matteo Berrettini
Nadal, en un descanso de la semifinal del Open de Australia ante Matteo Berrettini FOTO: DAVE HUNT EFE

Los deportistas suelen tener unas rutinas o manías que le sirven para mantener la concentración o que hacen sistemáticamente por superstición. Hay quien utiliza siempre los mismos calcetines o ropa interior o las mismas botas. En tenis, muchos jugadores cuando ganan un punto piden la misma bola para repetir. Nadal está lleno de este tipo de tics y en el Open de Australia, donde disputará su sexta final después de derrotar a Berrettini (6-3, 6-2, 3-6 y 6-3), ha ampliado su ritual. Desde la pandemia, los recogepelotas no dan la toalla a los tenistas como habían hecho desde siempre. Son ellos las que las llevan y las colocan en una esquina para quitarse el sudor entre punto y punto o cuando lo deseen. La mayoría, la suelta ahí hecha un gurruño, pero Rafa no, se toma su tiempo, la extiende y hasta que no está bien estirada no se dirige a sacar o a restar.

Nadal deja la toalla bien estirada, su nueva rutina en el Open de Australia
Nadal deja la toalla bien estirada, su nueva rutina en el Open de Australia FOTO: La Razón (Custom Credit)

Bien conocidos son otros gestos de Rafa, aunque uno habitual está siendo exagerado en este Grand Slam. No le gusta pisar las líneas y cuando se va a sentar en los descansos, combina pasitos con pasos grandes para evitar hacerlo, lo que ha llevado a que en Twitter se haga la broma y se le compare con Melvin Udall, el maniático personaje interpretado por Jack Nicholson en la película “Mejor imposible”.

El ritual de las botellas también es un clásico de Nadal. Siempre tienen que estar perfectamente colocadas en el mismo lugar donde las ha puesto al principio. En tierra, por ejemplo, donde se queda la marca. El propio tenista explicó por qué hace todo esto. “Si no hago lo de las botellas, estoy sentado y a lo mejor me distraigo pensando en otras cosas, ¿no? Cuando hago las mismas cosas siempre, estoy centrado en lo que tengo que hacer y la cabeza está despierta para mí en pensar puramente en el tenis”, desveló en una entrevista en la CBS. En el Open de Australia, en el partido de tercera ronda contra Khachanov, tuvo un problema porque se le resbalaron las botellas... Pero eso no le desconcentró y se llevó el partido.

El más clásico de todos es el catálogo de gestos a la hora de sacar. Se toca el pantalón, la camiseta, se coloca el pelo por detrás de la oreja, se toca la nariz, se seca el sudor con las muñequeras... Y entonces ya está preparado para servir. Cuentan que una vez el tío Toni le dijo a Rafa, cuando era más joven, todas las manías que tenía y éste lo negó. Al siguiente torneo se esforzó en no hacerlo y perdió en segunda ronda.