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Nadal domestica a Isner y ya está en octavos del Masters 1.000 de Roma

El balear sortea sin apuros (6-3 y 6-1) un partido que podía dar problemas por el gran saque de su rival. Ahora le espera Shapovalov. Rafa necesita seguir buscando sensaciones tras su lesión, con vistas a Roland Garros

Nadal golpea una derecha durante su partido contra Isner en Roma
Nadal golpea una derecha durante su partido contra Isner en Roma FOTO: Andrew Medichini AP

Rafa Nadal derrotó a John Isner (6-3 y 6-1) y sigue adelante en el Masters 1.000 de Roma. Contra Isner más todavía que contra otros jugadores, es importante no perder la concentración porque el partido suele decidirse en un instante, en apenas una o dos decisiones. Pueden pasar ratos largos sin que realmente suceda nada importante, como en los seis primeros juegos que disputó Nadal en su estreno en el Masters 1.000 de Roma. Pese a un par de 15-30, todo eran saques más o menos cómodos, lo típico del gigante estadounidense. Y entonces fue cuando llegaron los problemas para el español: dos juegos que decidieron un partido. Uno al servicio, en el que se lió un poco el zurdo y llegó a conceder dos pelotas de rotura que salvó de milagro y con la ayuda de su oponente. Ambas las disputó el zurdo con segundo saque y el punto se puso en juego y tuvo opciones el estadounidense, pero las tiró fuera. El segundo juego fue al resto: quizá tocado todavía por las oportunidades perdidas uno y crecido el otro, le salieron varios restos profundos a Rafa y forzó sus dos pelotas de break. Es saber aprovechar las el momento, o saber jugar esos puntos, e Isner volvió a temblar en la segunda dejando en la red una volea que parecía cómoda para dar a Nadal el 5-3 y saque, que resolvió sin problemas.

Arrastró Isner la pena todavía un rato más y el segundo set comenzó con una nueva rotura del español. Ya tenía hecho el trabajo. Además, empezó a tirar a cada vez más y más profundo, y a ser el dominador absoluto. Domesticados los cañonazos de un tenista que saca constantemente más allá de los 200 kilómetros por hora, la labor estaba prácticamente hecha.

Nadal ya está en los octavos de final en la capital italiana, aunque busca seguir recuperando sensaciones. No fue su mejor partido el del debut, aunque sí terminó con buenas sensaciones y las victorias siempre dan confianza. Tampoco el rival es de los que da ritmo y permite pasar muchas bolas y coger confianza. Son muchas las cosas que tiene que ajustar el español después de estar un mes sin pisar una pista de tenis por la fisura en la costilla. No está tanto tiempo sin coger la raqueta ni en pretemporada, como dice su entrenador, Carlos Moyá, que se ha saltado la cita de Roma. Allí acompaña a Rafa su otro técnico, Francis Roig, que analizó para la ATP lo que necesitaba el ganador del 20 Grand Slams en estos momentos: “Rafa llegó de Madrid un poco cansado tras los últimos partidos, debido a la inactividad, por eso trabajamos mucho en la coordinación. Cuando el cuerpo se lo ha permitido, ha ido buscando más ejercicios de desplazamiento para ser más dinámico, persiguiendo que su cuerpo esté más libre”, afirma Roig. “No es un tema de pegarle mejor o peor a la pelota, a estas alturas Rafa necesita moverse bien, estar coordinado y sentirse ligero en la pista”, añadió.

El próximo desafío para el manacorense es el canadiense Shapovalov, como el año pasado, en un partido en el que Nadal remontó dos pelotas de partido y que le sirvió para reforzar su moral y terminar ganando el torneo ante Djokovic.