Economía

La vivienda, camino del derrumbe por el coronavirus

Las compraventas caen un 2,6% en enero. Los expertos advierten de que los efectos del coronarivus pueden llevar al sector a registrar caídas de entre el 40% y el 60% desde marzo

Como a los ciclistas que en plena ascensión a un puerto de montaña van ya justos de energía para seguir la rueda del pelotón, al sector inmobiliario, como diría Pedro Delgado, le ha venido a visitar «el tío del mazo» en el peor momento provocándole un desfallecimiento que amenaza con provocarle una «pájara» de esas que cuestan una minutada en la línea de meta. Víctima ya desde hace meses de una evidente atonía, la compraventa de viviendas amenaza derrumbe en los próximos meses por efecto del coronavirus. Sin pandemia mediante, el arranque de ejercicio fue ya negativo. En enero, la compraventa de viviendas retroceció un 2,6%, hasta sumar 46.927 operaciones, según los datos publicados por el INE. Tanto la vivienda nueva (8,8%) como la usada (1,2%) sufrieron retrocesos. En términos mensuales, avanzó un 35% tras un diciembre malo.

Oscuro horizonte

El sector inmobiliario ya venía frenándose desde hace meses. Tanto la perspectiva de un enfriamiento general de la economía como la normalización del propio sector, que creció a tasas muy altas en los últimos años después de la profunda sima en la que cayó durante la crisis, abonaban una ralentización lógica a juicio de los expertos. Pero la irrupción de la pandemia del coronavirus ha hecho saltar por los aires cualquier pronóstico. El jefe de estudios de idealista.com, Fernando Encinar, asegura que los datos «parecen haberse quedado obsoletos nada más conocerse». Según Encinar, la sociedad se enfrenta a algo «completamente nuevo y desconocido» y, desde su punto de vista, el comportamiento del mercado en 2020 será «totalmente impredecible», aunque «todo apunta a que el primer semestre acabará arrojando unos datos en el sector inmobiliario no vistos desde 2009 o 2010». Entonces, en lo más crudo de la recesión provocada por las hipotecas basura, las operaciones se llegaron a hundir cerca de un 45%, según los datos del INE.

El director de estudios y formación de Fotocasa, Ismael Kardoudi, resalta que la caída de enero contrasta con la de diciembre, porque muchas operaciones se habían paralizado durante 2019 debido a la Ley Hipotecaria y se pusieron en marcha nuevamente antes de final de año y, por ello, la caída de diciembre fue mucho menor. «Estas fluctuaciones en las variaciones nos mostraban que los efectos de la Ley Hipotecaria todavía eran visibles, pero tampoco se puede olvidar la inestabilidad política que ha vivido nuestro país en los últimos meses, que también ha podido afectar a la confianza del ciudadano a la hora de comprar vivienda», comenta Kardoudi en referencia a la falta de Gobierno.

De cara a este año, resalta que espera que la evolución del mercado vaya en línea con los datos registrados en 2019, aunque, en la misma línea que Encinar, deja claro que estos pronósticos se van a ver «truncados» por la crisis económica que se está viviendo debido a la paralización de la economía por el coronavirus, «que hará que durante meses el número de compraventas baje con fuerza». Kardoudi advierte de que «es posible que, a partir de marzo y durante los meses siguientes, veamos caídas del 60% o más en el número de compraventas respecto a 2019. Nos enfrentamos a una crisis económica que paralizará durante meses el sector», advierte Kardoudi.

Apoyos necesarios

Desde pisos.com, su director de estudios, Ferran Font, afirma que aunque las cifras siguen normalizándose y superando con holgura las 46.000 transmisiones mensuales, «no son suficientes para crecer respecto el mismo periodo del año pasado». Así, subrayado que sigue el periodo a la baja iniciado en el verano pasado por la Ley Hipotecaria y por una demanda cada vez más reducida, puesto que las generaciones más jóvenes «no pueden coger el testigo de una demanda por reposición que va menguando».

También remarca que otros factores que incidirán sobre la marcha del sector serán la ya prevista ralentización económica, el Brexit y la puesta en marcha de diferentes políticas de vivienda pero, sobre todo, «el alcance que tendrá la crisis del coronavirus en un sector que necesitará apoyo de las administraciones y estabilidad para afrontar los retos que tiene por delante».