Barajas todavía tiene más aviones aparcados que ningún otro aeropuerto europeo

Aunque la cifra se ha reducido de los 175 de finales de abril a 130, aún tiene diez más que el siguiente en la lista, el londinense de Gatwick

Cinco meses después de la eclosión mundial de la pandemia del coronavirus, Barajas sigue siendo el aeropuerto de Europa que más aviones tiene aparcados en sus instalaciones. Una clasificación que encabeza desde el pasado mes de abril, cuando el tráfico aéreo mundial se quedó seco por las restricciones a la movilidad introducidas por los países para detener la expansión de la Covid-19. Según datos de Eurocontrol, en el aeródromo madrileño hay aparcados todavía unos 130 aviones, algo menos de los 175 que tenía en abril. Por detrás de Barajas se sitúa el aeródromo londinense de Gatwick, con unos 115 aviones. En tercer lugar aparece otro aeropuerto español, el de Teruel. Eurocontrol asegura que en sus campas hay unos 70 aviones estacionados. Sin embargo, a mediados de mes, en la Plataforma Aeroporturia de Teruel (PLATA) cifraba en 114 la cantidad de aparatos estacionados en sus campas, que ahora está ampliando para albergar más aeronaves en los próximos meses.

Que el aeropuerto de Teruel sea uno de los más concurridos de Europa en este momento tiene toda la lógica del mundo. Se trata, de hecho, de una instalación concebida para almacenar aviones que no van a operar durante largos periodos, de ahí que su actividad se haya disparado ahora que las aerolíneas se han visto obligadas a reducir sus programaciones.

Problemas para los aeropuertos

Que los aeropuertos estén repletos de aviones que no vuelan por falta de demanda no es sólo un mal negocio para las aerolíneas, que pueden llegar a pagar hasta 600.000 euros anuales por los servicios de conservación a que debe someterse un aparato de largo radio. Lo es también para los propios aeropuertos. Como advirtió meses atrás la Asociación Internacional de Aeropuertos (ACI), el exceso de aeronaves estacionadas puede causar daños en sus infraestructuras y poner en riesgo la seguridad.

La patronal aseguró que esta situación puede generar deterioros en el pavimento, al usarse de una manera no prevista originalmente, o en la aeronave, que corre el riesgo de sufrir colisiones durante las maniobras de aparcamiento con distancias mínimas. Los operadores aeroportuarios se enfrentan, asimismo, a problemas relacionados con el acceso y la disponibilidad de aeronaves o incursiones en la pista o calle de rodaje.

Según la asociación, las cargas estáticas de la aeronave durante un período prolongado pueden deteriorar el pavimento, especialmente en caso de uno flexible, al igual que derrames de combustible o aceite durante la labor de mantenimiento de aviones por partes de las aerolíneas.

Para minimizar los riesgos, la ACI recomendó que se aligere lo más posible la aeronave, descargando todo lo que pueda retirarse de manera adecuada y segura, sin poner en peligro su resistencia al viento. La carga, según la patronal, puede distribuirse sobre un área de contacto más grande desinflando los neumáticos, pero no más de lo recomendado por el fabricante, además de inspeccionar regularmente la condición del pavimento para controlar su posible deterioro.