El Gobierno baja el IVA de la luz al 10% hasta fin de año y con condiciones

Solo mientras el megavatio hora esté por encima de los 45 euros. Suspende también durante el tercer trimestre el 7% del impuesto de generación eléctrica. Las medidas se aprobarán este mismo jueves para frenar la que podría ser la factura más cara de la historia

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El Gobierno baja el IVA de la luz del 21% al 10%, equiparándolo con otros servicios esenciales como el agua para frenar la escalada del recibo, que podría cerrar el mes como el más elevado de la historia. Pero lo hará de forma temporal, hasta final de año, y con condiciones. Así, la rebaja del IVA al 10% se aplicará hasta fin de año para todos los consumidores con potencia contratada hasta 10 kilovatios, pero “siempre que el precio medio mensual del mercado mayorista de la electricidad esté por encima de los 45 euros por MWh”. De esta excepcionalidad escapan los hogares vulnerables severos, a los que se aplicará la rebaja del IVA independientemente de la potencia contratada y del precio del mercado, según fuentes del Ejecutivo.

Unidas Podemos había adelantado que la medida sería aprobada este jueves en el Consejo de Ministros extraordinario tras la concesión del indulto a los presos secesionistas catalanes. La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció hace dos semanas rebajas fiscales “transitorias”. Sin embargo, Podemos defiende que para que la medida sea efectiva es necesario que el IVA de la luz se mantenga de manera “permanente” en el 10% para los consumidores domésticos cuya potencia contratada no supere 6 kilovatios y para las pymes cuya potencia no supere 15 kilovatios.

Además, el Ejecutivo ha decidido suspender el 7% del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica durante el tercer trimestre de este año.

La actual escalada de la electricidad, motivada por la necesidad de quemar gas para cubrir la demanda eléctrica, podría hacer insuficiente la rebaja impositiva ante la escalada de los precios de la materia prima de los ciclos combinados y de los derechos de emisión de CO2, que penalizan a las tecnologías contaminantes para encarecerlas artificialmente y forzar su apagón.

Esta misma mañana, la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, reiteraba que el Gobierno está evaluando distintas medidas para aliviar la subida en los costes de generación de la luz y que está repercutiendo en la factura, aunque eludía concretar qué impuestos podrían tocarse.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, fue la primera en avanzar que Hacienda estaba haciendo cuentas con los impuestos y tasas eléctricos y reveló que la suspensión del 7% que pagan los generadores de electricidad sería una primera solución.

Los movimientos del Gobierno responden a la presión del “ala morada” del Ejecutivo. El comunista Alberto Garzón, ministro de Consumo, avanzó la pasada semana que el Gobierno iba rebajar el IVA de la luz al 10%, lo que lo igualaría a otro suministro básico como el del agua.

Hacienda tiene cuatro conceptos con lo que jugar: el 7% que pagan las eléctricas por generar energía, que se traslada al precio de la electricidad; el 5,1% que pagan los consumidores por la electricidad facturada, el 21% de IVA sobre el total de la factura y los más de 1.000 adicionales que cobra el fisco por los altos precios de emisión del CO2.