El INE confirma la subida del IPC del 8,7% en mayo

Los alimentos subieron un 11% y los carburantes un 32,2%

Una persona hace la compra en el supermercado
Una persona hace la compra en el supermercado FOTO: ALDI

La inflación continua disparada poniendo entre la espada y la pared no tan solo el crecimiento económico del país, sino también el poder adquisitivo de los consumidores españoles. Tanto es así, que el indicador del Índice de Precios al Consumo (IPC) publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra con estos últimos datos como la inflación subió en mayo un 8,7% interanual, lo que supone cuatro décimas más que en abril. Por tanto, de esta manera quedan confirmados los datos avanzados publicados a finales de mayo, constatando así la senda alcista, pese a que está 1,1 puntos por debajo del pico de marzo, cuando el IPC llegó a alcanzar el 9,8%, su tasa más alta en casi 37 años.

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IPC FOTO: Antonio Cruz

Este repunte de la inflación estuvo marcado por el despegue de los precios en el transporte, con un aumento del 14,9%, dos puntos más que en abril, debido al mayor encarecimiento de los carburantes. La cesta de la compra volvió a incidir con fuerza en la inflación, ya que alimentos y bebidas no alcohólicas sufrieron un incremento medio del 11 % -nueve décimas superior a la del mes pasado, la más alta desde 1994-, debido al mayor encarecimiento del pan, cereales, leche, queso, huevos y carne y pese al abaratamiento de legumbres y hortalizas.

En este contexto, según Estadística, esta tendencia al alza se debe principalmente a tres factores determinantes que son la subida de los precios de los carburantes y lubricantes, el incremento del coste de la restauración y el encarecimiento del coste del pan y cereales, la leche, queso y huevos, mientras que en sentido contrario, bajaron los precios de las legumbres y hortalizas.

Carburantes y combustibles sufrieron una variación mensual del 3,8%, lo que supone un aumento anual del 32,2%. Por su parte, los precios de la restauración provocaron que el grupo de hoteles, cafés y restaurantes haya aumentado su variación cinco décimas hasta el 6,3%.

En la otra cara de la moneda, se situaron los precios de los paquetes turísticos y de la electricidad y, en menor medida, del gasóleo para calefacción, que disminuyeron ligeramente. Por tanto, el grupo de vivienda ha visto reducido su porcentaje un punto respecto a abril, situándose en el 17,5%; mientras que ocio y cultura ha disminuido su variación anual seis décimas, alcanzando el 2,3%.

Sin tener en cuenta la rebaja del impuesto especial sobre la electricidad y las variaciones sobre otros impuestos, el IPC interanual alcanzó en mayo el 9,6%, lo que supone nueve décimas por encima de la tasa general del 8,7%.

En el último año, la calefacción, el alumbrado y la distribución de agua se han encarecido un 32,1%; los aceites y grasas han elevado sus precios un 44,7%; los huevos son un 25,3% más caros; y el transporte personal cuesta un 15,3% más por el mayor coste de los carburantes. Además, muchos alimentos registran subidas de dos dígitos en sus precios, como la leche (+16,5%) y cereales (+16,3%).

En lo que respecta a las autonomías, la inflación aumentó en mayo en todas ellas, a excepción de Navarra y Aragón, donde descendieron dos y una décima, respectivamente, hasta el 8,5 % y el 9,3 %. Por su parte, las mayores alzas de la inflación se produjeron en Murcia y Extremadura, con subidas de 1 y 0,7 puntos, respectivamente, hasta el 9,2 % y el 9,4 %

La inflación subyacente escala hasta el 4,9%

La inflación subyacente, es decir, sin tener en cuenta alimentos no elaborados ni productos energético; aumentó en mayo medio punto, hasta el 4,9%, por lo que representa su valor más alto desde octubre de 1995. En tasa mensual, el IPC registró en mayo un alza del 0,8% respecto a abril, siendo su mayor repunte en un mes de mayo desde el año 2018.