La “imposibilidad” de que declare Corinna obliga a suspender el juicio a Villarejo por calumnias al ex director del CNI

La vista oral, ahora sin fecha, debía celebrarse mañana y contaba con la declaración como testigo de la ex amiga del Rey emérito desde la embajada de España en Londres

El ex comisario José Manuel Villarejo no se sentará finalmente mañana en el banquillo acusado de calumnias al ex director del CNI Félix Sanz Roldán. La “imposibilidad” de que la ex amiga del Rey emérito Corinna Larsen declare por videoconferencia ha obligado a suspender la vista oral, según ha acordado el titular del Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid, Jesús de Jesús Sánchez, en una providencia.

Y es que el juez de enlace en el Reino Unido ha comunicado al magistrado que no es posible que Corinna Zu Sayz-Wittgenstein declare como testigo por videoconferencia desde la embajada de España en Londres. Además, añade en la resolución, “no habiendo recibido respuesta del Tribunal de Westminster respecto de la posibilidad de reconsiderar la decisión de suspender la práctica de la videoconferencia”, acuerda suspender esta testifical y, también, la vista oral que debía comenzar mañana a las diez, “poniéndose en conocimiento de las partes y testigos citados”. Por ahora, el magistrado no ha señalado una nueva fecha para que se celebre el juicio.

Villarejo -en prisión provisional por el “caso Tándem” desde noviembre de 2017- se enfrenta a una posible condena de dos años de cárcel por supuestas calumnias a Sanz Roldán por afirmar -en una entrevista en el programa de La Sexta “Salvados” emitido el 25 de junio de 2017- que el ex director del CNI amenazó a la consultora de nacionalidad danesa, un acusación que provocó que Sanz Roldán le denunciara por calumnias.

La defensa de Villarejo, que ejerce el letrado Antonio Cabrera, esgrime las grabaciones de las conversaciones que mantuvo el comisario en 2015 con Corinna Larsen, que según él acreditan que la ex amiga de Don Juan Carlos le confesó esas supuestas amenazas por parte de Sanz Roldán.

El letrado también ha aportado un acta notarial de Corinna Larsen de abril del pasado año en la que sostiene que las afirmaciones de Villarejo “son verdaderas” y denuncia una “larga campaña contra mí realizada por el general Roldán”, que segén ella la habría amenazado, en una reunión mantenida en un hotel de Londres el 5 de mayo de 2012, asegurándole que “no podía garantizar mi seguridad física ni la de mis hijos” salvo que siguiera sus “instrucciones”, entre ellas que “no hablara con los medios”.

Según su versión, se reunió con Villarejo en junio de 2015 en Londres y le contó “la historia de las amenazas del general Roldán” sin saber que la conversación “estaba siendo grabada de forma secreta sin que yo lo supiera”.

El día 28, en la Audiencia como imputada

La consultora danesa debe declarar como investigada en la Audiencia Nacional el próximo día 28 en el marco de la “pieza Carol”, una de las múltiples ramificaciones del “caso Villarejo”. El juez Manuel García Castellón la imputó por un delito de cohecho por haber encargado supuestamente a Villarejo que consiguiera unos datos personales de una asistenta suya de la que sospechaba que estuviera filtrando datos sobre su vida privada.

La defensa de Corinna Larsen intentó que el instructor accediera a que declarase por videoconferencia, pero el magistrado rechazó esa posibilidad, esgrimiendo entre otros argumentos las dificultades para tramitar una solicitud de cooperación internacional a Reino Unido para que pudiera declarar de forma telemática. Eso sí, aplazó la comparecencia prevista en un principio para el pasado día 8 para que su representación letrada pudiera conocer en profundidad la causa.

La “pieza Carol” se abrió a raíz de una de las grabaciones incautadas a Villarejo, en este caso la que mantuvo en un hotel de Londres en 2015 con la propia Corinna Larsen y con el ex presidente de Telefónica Juan Villalonga, también citado como investigado, en la que la ex amiga íntima del Rey aseguraba que Don Juan Carlos ocultaba su fortuna en Suiza y que la habría utilizado a ella como testaferro.