El objetivo proetarra es lograr la libertad de los autores de la matanza de Zaragoza

Presionan a las autoridades francesas para que excarcelen a los tres miembros del “comando” que cumplen condena en cárceles de aquel país

Uno de los objetivos del entorno proetarra, dentro de su estrategia para que los presos de la banda salgan a la calle sin cumplir sus condenas, es que los autores de una de las peores matanzas perpetradas por los terroristas, el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, con el balance de 11 personas asesinadas, estén en la calle lo anters posible.

Como el cabecilla de la célula que perpetró aquella acción criminal, Henri Parot, se encuentra preso en España y su excarcelación se antija complicada, al menos por el momento, han concentrado los esfuerzos en los ottros tres miembros del grupo que cumplen condena en Francia, Frederick Haramboure, Jackes Esnal y Kepa Parot, sentenciados a cadena perpetua.

El “comando Argala”, que dependía directamente de jefe del “aparato militar” de la banda, estaba integrado por ciudadanos franceses y sólo Henri pudo ser detenido en España, en la localidad de Santiponce, cuando se dirigía a cometer un atentado en Sevilla. El resto de los etarras huyeron a Francia donde fueron detenidos y condenados.

El citado entorno realiza desde hace meses una serie de inciiativas para que estos tres sean puestos en libertad por la única razón de que llevan mucho tiempo en la cárcel. “Hemos denunicado una y otra vez la posición de bloqueo que el Gobierno francés mantiene en relación a los presos políticos vascos y al proceso de paz. Hay innumerables elementos para apoyar esta acusación, pero quizá el más claro y cruel de todos ellos es la condena a perpetuidad a algunos de ellos. En la víspera de conocer la decisión sobre Jakes Esnal y de la vista de Xistor Haranburu, cabe recordar que ambos, junto a Ion Kepa Parot, permanecen en prisión desde hace más de 30 años. Deberían estar libres”, señalan en un comunicado. “Queremos soluciones basadas en la justicia, necesitamos decisiones no sustentadas en el chantaje y la venganza”.