La Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos hace un llamamiento internacional para “evitar la demolición de la Cruz”

Lo considera un “bárbaro atentado contra un bien cultural", y se refiere a Cuelgamuros como “emblema de reconciliación”

La Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos (ADVC) ha hecho un llamamiento internacional a la “movilización” contra la resignificación del Valle de los Caídos, contra la salida de los benedictinos de la Abadía y, especialmente, “para evitar la demolición de la Cruz”, que define como “la más grande de la cristiandad”, y cuya destrucción tilda de “bárbaro atentado contra un bien cultural de primer orden”.

En un comunicado en siete idiomas, que ha hecho “suyo” la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), la asociación subraya que “la demolición de la monumental Cruz del Valle de los Caídos” es también “un atentado contra los fundamentos sobre los que se ha construido Europa y un paso atrás de varias décadas en la defensa de la libertad”.

El texto, dirigido “a todos los cristianos del mundo y a todas las personas de buena voluntad”, se ha difundido en español, italiano, alemán, inglés, ruso, francés, portugués y húngaro.

La asociación defiende que el Valle de los Caídos es un “emblema de reconciliación”, de “homenaje a todas las víctimas, de cualquier bando”, un “símbolo de la unidad y hermandad entre todos los españoles”, y “donde se dio cristiana sepultura a más de 30.000 fallecidos en la Guerra Civil, vencedores y vencidos”.

Según precisa, entre 1934 y 1939, se produjo “una de las mayores y más cruentas persecuciones de la historia a manos de una tenebrosa coalición de socialistas, comunistas y anarquistas que se llamó el Frente Popular, con más de 8.000 religiosos y varios miles de seglares brutalmente asesinados”. Añade la ADVC que esta “herida tardó mucho tiempo en curar” pero, “en un admirable ejercicio de generosidad y reconciliación, se consiguió cerrar hace ya décadas”.

Recuerda la asociación que, “como emblema de esa reconciliación, y como homenaje a todas las víctimas, de cualquier bando, en 1958 se terminó de construir en las cercanías de Madrid un impresionante conjunto monumental, el Valle de los Caídos, símbolo de la unidad y hermandad entre todos los españoles”.

Y apunta que “desde su inauguración no es más que un inmenso cementerio, un impresionante templo católico y, sobre todo, un lugar de memoria, de reconciliación y de recordatorio de lo que nunca debe volver a ocurrir”.

Por ello, critica que el Gobierno, al que define como “socialista/comunista/ secesionista”, quiera, a través de la Ley de Memoria Democrática, “resignificar el conjunto del Valle de los Caídos, desnaturalizar la razón de su existencia, la expulsión de la comunidad benedictina, y en su caso, en última instancia, la demolición de la Cruz”.

“Hacemos un llamamiento, a todos nuestros hermanos en Cristo, cualquiera sea su nacionalidad, a lo largo de todo el mundo, para que nos ayuden con sus oraciones y todas las acciones mediáticas que sean necesarias para evitar que tamaño sacrilegio se produzca”, insta la asociación.

Esta petición la hace, según precisa, desde el compromiso “con la verdad”, con “la justicia”, con “la historia” y “con la cultura” ya que “solo desde la ignorancia o el odio se puede despreciar esta como legado de todas y cada una de las generaciones que nos precedieron”.

“Su falta de respeto, borrado o alteración, propio de los bárbaros, denota la suprema osadía del pensamiento adoctrinador marxista”, zanja.

La asociación invita a adherirse a este llamamiento enviando un email al correo info@elvalledeloscaidos.es.

Fuentes de Moncloa precisaron a LA RAZÓN el pasado día 19 que la “resignificación” del Valle de los Caídos no pasa por derribar la gran cruz que preside el complejo. El planteamiento del Gobierno es “explicar el monumento en su conjunto, y el monumento en su conjunto lleva incluida la cruz”, según puntualizaron.