¿Es necesario un CIS cada mes?

Expertos en comunicación y política analizan el coste y la credibilidad de este organismo público

Ni un mes separa a la última encuesta con estimación de voto que publicó el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) con la que se hizo pública este jueves. En menos de 30 días, el gobierno ha vuelto a tomar el pulso a los españoles para conocer su estimación de voto así como la valoración del Ejecutivo y otros datos relacionados con la actualidad, especialmente lo relativo a la crisis del coronavirus y la situación del sistema de sanitario, aunque ha evitado preguntar por su gestión. Sin ningún proceso electoral a la vista, es cuanto menos poco útilm a la vez que caro, saber cada mes la estimación de voto.

En este sentido, desde que el socialista José Félix Tezanos tomó las riendas del Centro de Investigaciones Sociológicas en junio de 2018 la credibilidad de sus estudios demoscópicos está en el punto de mira por sus constantes cambios de metodología. Expertos en comunicación política y politólogos analizan para LA RAZÓN los últimos bandazos de este organismo público.

Verónica Fumanal, presidenta de la Asociación de Comunicación Política (Acop), recuerda que «cuando cambió de dirección cambió también de estrategia». Se modificó la periodicidad de sus barómetros electorales y empezó a publicarse mensualmente y no cada tres meses, como se venía haciendo desde hace veinte años «Esto, obviamente, como todo es criticable, en tanto en cuanto uno vea la necesidad o no de que el Estado con dinero público quiera saber cuál es el estado de opinión de un momento determinado».

No en vano, este cambio supuso que, en vez de cuatro encuestas, el CIS realizará ocho más, lo que incrementa de forma sustancial el gasto a asumir. Según los datos de la Memoria de Actividades de 2017 de este organismo, se realizaron en total 83.671 entrevistas, que supusieron un desembolso medio por cada una de 96,18 euros. Si multiplicamos las 2.500 entrevistas de las que consta un barómetro por esos 96,18 euros nos sale la cantidad de 240.450 euros por cada sondeo electoral. Las ocho nuevas encuestas, en comparación las cuatro trimestrales suponen un coste de 2.885.400 euros al año aproximado para las arcas del Estado, ateniéndonos a esta memoria.

La reflexión que tenemos que hacer es si a día de hoy es necesario que exista un departamento con dinero público que ilumine o muestre cual es el nivel de la opinión publica sobre temas que además los medios ya se ocupan de sondear y que cada partido si las quiere puede pagárselas”, dice con rotundidad la experta Verónica Fumanal.

Además, la sospecha de intencionalidad política del CIS se alarga con cada nuevo barómetro que publica la entidad. Sobre la reputación del organismo, Allende Martín, fundadora de CompoLider, asegura que, especialmente, “durante los pasados procesos electorales su reputación bajó considerablemente”. En su opinión, “es una Institución muy reconocida, con grandes funcionarios y profesionales, que hacen una labor extraordinaria. Quizá que se posiciones al lado del gobierno hace que haya descendido su reputación”.

De la misma opinión, es Eduardo González Vega, experto en Comunicación Política en la Universidad Camilo José Cela, que asegura que “la percepción de la gente es que ya no es creíble y prueba de ello son los memes que llegan. El último: Pedro Sánchez va a ganar a Rafael Nadal en tierra batida, según el CIS. Si eso está en la sociedad significa que la credibilidad se ha visto afectada”.

También los constantes cambios de metodología y la introducción de preguntas polémicas está mermando la confianza en el CIS. “Probablemente Tezanos y su equipo estén haciendo distinto diseños, pensando que es lo mejor para el CIS, pero los hechos es que la gente empieza a desconfiar cada vez más y lo peor es que también lo están haciendo los propios profesionales del sector”, concluye el experto que recuerda que este organismo público no pertenece a ningún partido sino a la sociedad.