Natividad Jáuregui, la etarra del tiro en la nuca y las mariscadas

Durante muchos años, la sanguinaria etarra vivió en Gante, donde trabajaba en una empresa de catering

El 19 de marzo de 1981, el teniente coronel Ramón Romeo acudió a la misa de las 9:30 horas en la basílica de Begoña de Bilbao. Cuando terminó la ceremonia religiosa, un hombre y una mujer le siguieron y ella le disparó en la nuca. Dos días después falleció en el hospital. Esa mujer era la terrorista Natividad Jáuregui Espina, alias “Pepona”, detenida hoy en la localidad belga de Gante.

Fugada hace casi 40 años, Jáuregui estuvo escondida varios años en Francia, hasta que viajó a México con su entonces pareja José Antonio Borde. En el año 2003, éste fue detenido y ella se instaló en Bélgica. Durante muchos años, la etarra ha vivido en Gante, donde trabajaba como cocinera en una empresa de cátering.

Precisamente, Natividad Jáuregui, nacida en 1958 en San Sebastián (Guipúzcoa), saltó a la palestra por unas imágenes en las que aparecía sonriente junto a unos amigos durante una mariscada. La “etarra de las mariscadas”, estaba libre y sin haber sido juzgada, por lo que la familia del teniente coronel del Ejército Ramón Romea, asesinado por ETA en 1981, presentó una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, ya que la Justicia belga no había dado la orden de detención contra la presunta autora del crimen.

Contra ella había dictadas ya dos Órdenes Europeas de Detención y Entrega, cursadas por la Audiencia Nacional. Una de ellas emitida por el Juzgado Central de Instrucción, número 1, por un delito de asesinato, y otra por el Juzgado Central de Instrucción, número 5, por un delito de terrorismo. Además, el Juzgado Central de Instrucción, número 1, de la Audiencia Nacional dictó contra ella en 2004 una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión por un delito de atentado contra la autoridad.

Jáuregui fue detenida en la localidad belga de Gante el 8 de octubre de 2013, pero un año después la justicia belga denegó la extradición al presumir que España podría “violar los derechos humanos”. El Tribunal de Gante aceptó el argumento de la defensa, que llegó a remontarse al bombardeo de Guernika y la represión franquista y fue puesta en libertad. En 2016 se produjo una nueva detención tras una petición de la Audiencia Nacional pero la “Pepona” fue liberada de manera inmediata.

No sería hasta 2019, cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que Bélgica no había cumplido “con la obligación de cooperar” con España para juzgar a Natividad Jáuregui. Asimismo, condenó al país belga a indemnizar a los hijos del teniente coronel Ramón Romeo, con 5.000 euros por daños morales y 7.260 por gastos y costas judiciales. El pasado 5 de noviembre, el Tribunal de Gante autorizó por fin su extradición a España.

Su sangriento historial en el Comando Vizcaya

Natividad Jáuregui Espina fue miembro “liberado” del Comando Vizcaya entre enero y julio de 1981 y responsable, junto con el resto de sus integrantes, de diversas acciones terroristas dirigidas contra varios agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Jáuregui Espina está relacionada con el asesinato cometido en marzo de 1981, en el barrio bilbaíno de Deusto, de un subcomisario del Cuerpo Superior de Policía, al que los terroristas dispararon a bocajarro en la nuca. Días después y en la misma localidad, disparó, junto con otro miembro del Comando Vizcaya, a un teniente coronel del Ejército que falleció como consecuencia de las heridas sufridas.

En mayo de 1981, Natividad Jáuregui, alias “Pepona” y los otros miembros del comando colocaron un potente artefacto explosivo en la cuneta de una carretera de Lemona (Vizcaya) que alcanzó a una patrulla de la Guardia Civil y que causó la muerte a dos agentes. En junio de ese mismo año, ametrallaron a una patrulla de la Guardia Civil en Bilbao provocando heridas graves a varios agentes.

Un mes después, junto con otros dos terroristas del comando, ametralló y mató a un teniente de Artillería en Baracaldo (Vizcaya), que estaba en el interior de un establecimiento de su propiedad.