La Fiscalía rectifica y renuncia a pedirle a Calvente los chats de Podemos

El fiscal jefe de Madrid, Jesús Caballero Klink, da marcha atrás tras reclamar los mensajes sobre Ignacio Stampa al ex coordinador jurídico del partido de Pablo Iglesias

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, el 22 de enero en la toma de posesión de seis nuevos fiscales
La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, el 22 de enero en la toma de posesión de seis nuevos fiscalesFISCALÍA GENERAL DEL ESTADO FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO

El fiscal jefe de Madrid, Jesús Caballero Klink, ha dado marcha atrás en su intención de tener acceso a los chats de los abogados de Podemos en relación al “caso Villarejo”. El jefe de los fiscales madrileños ha renunciado a reclamar al ex coordinador jurídico de la formación de izquierdas José Manuel Calvente los mensajes que se intercambiaron los letrados del partido liderado por Pablo Iglesias sobre el fiscal Ignacio Stampa, según informan a este diario fuentes del caso.

Tal y como adelantó LA RAZÓN, Caballero Klink reactivó la semana pasada las pesquisas que su ‘número dos’, Carlos Ruiz de Alegría, había pedido que se cerraran al no detectar indicios de que Stampa y su compañero en la investigación del «caso Tándem», Miguel Serrano, hubieran cometido un delito de revelación de secretos al mantener reuniones con los abogados de la acusación popular de Podemos.

“Secreto profesional”

Tras publicar este diario la decisión de la Fiscalía de pedir a Calvente los mensajes, la vicepresidenta del Congreso por Podemos, Gloria Elizo, publicó un tuit en el que aseguraba que el chat se enmarcaba en “un grupo de trabajo sometido a la confidencialidad entre abogados”, por lo que su entrega “podría vulnerar un derecho constitucional como es el derecho de defensa”.

El propio jefe de los Fiscales de la Comunidad de Madrid ha tomado la decisión de renunciar a los chat tras reconocer que desconoce el contenido de los mensajes, que según las fuentes consultadas fueron enviados por los abogados en el marco de su actuación como acusación popular en representación de Podemos en el “caso Villarejo”.