La sorprendente operación policial que acaba con la caza de la “narco-yaya” de Tarragona, de 79 años

Importaba cocaína en contenedores que habían sido manipulados para poder esconderla

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Una mujer de 79 años lideraba una organización de tráfico de drogas y ha sido detenida, junto con otros dos individuos, en una operación conjunta de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Judiciaria de Portugal. Han sido arrestados, ha permitido detener a tres personas de nacionalidad española en la localidad portuguesa de Vila-Real como presuntas autoras de un delito de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.

La investigación se centró en un grupo que recorría diferentes puntos de España, especialmente Andalucía, buscando financiación para su actividad criminal relacionada con el tráfico de cocaína procedente de Sudamérica. Los contactos encaminados para la obtención de recursos económicos eran mantenidos con otros grupos de narcotraficantes, en este caso especializados en la venta y distribución final de la droga. Este modo de actuar llamó la atención de los investigadores al no ser practicado habitualmente por organizaciones criminales.

Los tres miembros de esta organización operaban bajo la apariencia de la legalidad que les proporcionaba una empresa que habían constituido con sede fiscal y social en una localidad del norte de Portugal. La financiación que habían obtenido de los grupos que deberían recibir finalmente la droga, era usada para sufragar los gastos legales que originaba la empresa ‘pantalla’ derivados de la importación del producto legal que enmascararía el tráfico de drogas, en este caso piedra coralina procedente de República Dominicana, transportada en contenedores en cuyo chasis viajaba oculta la cocaína.

La colaboración entre los tres cuerpos policiales permitió realizar una inspección en la sede de la empresa, en Portugal, cuando uno de los contenedores importados había sido depositado allí. La estructura del contenedor había sido modificada realizando un agujero rectangular, con herramientas de corte de alta profesionalización, donde ocultar la cocaína.

Inmediatamente después se practicó una entrada y registro en el domicilio donde residían en ese momento los tres integrantes del grupo; en el interior de la vivienda había una bolsa de deportes que contenía unos bloque cilíndricos que pesaban 15 kilogramos y en cuyo interior escondían la cocaína.

La organización criminal tenía una estructura jerarquizada donde la mujer de 79 años de edad ejercía las funciones de líder del grupo, además de ser la cabeza visible y propietaria de la empresa creada como pantalla para la que realizaba los trámites de importación y gestión mercantil. En el caso de los otros dos integrantes del grupo, uno de ellos era el manipulador de las herramientas y el encargado de la extracción de la droga del contenedor. El otro hombre realizaba gestiones de coordinación y fiscalización de sus actividades para ratificar que la operativa que realizaba para consumar la introducción de la droga se realizaba según lo previsto.