Caos y graves retrasos para conseguir la nacionalidad española

Los fallos en el proceso y el colapso del sistema informático provocan que haya personas que pierdan su empleo e incluso tengan que abandonar España

Los trámites para conseguir la nacionalidad española pueden demorarse varios años. Foto: C. Pastrano
Los trámites para conseguir la nacionalidad española pueden demorarse varios años. Foto: C. Pastrano FOTO: La Razón La Razón

¿Cómo es posible que una persona pierda su nacionalidad por un error del sistema informático? Parece imposible, ¿verdad? Pues en los últimos años se ha convertido en un problema real para miles de personas. Tras más de dos, tres, e incluso cuatro años de retraso en los trámites para conseguir la nacionalidad española por el colapso en la administración, todo puede irse al traste por el simple hecho de no conseguir una cita telemática.

Así es, un trámite que a primera vista parece sencillo, puede complicarte la vida. Y es que, una vez conseguida la nacionalidad española, el siguiente paso es la denominada “jura”, un requisito imprescindible para gozar de tus plenos derechos como español. La ley establece un período de 180 días (seis meses) para llevarlo a cabo, pero a día de hoy este plazo es imposible de cumplir.

Es un limbo jurídico. No tienes derecho a pasaporte ni a DNI hasta que haces la jura. Y esta situación genera problemas gravísimos a muchas personas. No queda claro en qué momento adquieres de verdad la nacionalidad española”, relata Margaret Josephine Hauschild, abogada del bufete Bennet & Rey, especializado en temas de inmigración y extranjería.

Hay quienes se ven obligados a abandonar España, aún teniendo la nacionalidad. Otros pierden su empleo o se encuentran con que su residencia está a punto de finalizar y están en un limbo administrativo del que es imposible salir”, matiza Margaret.

No se pueden cumplir los plazos

La jura se realiza en el lugar de residencia y en la mayoría de registros se solicita por vía telemática. En la actualidad, el sistema está colapsado en casi todas las comunidades autónomas y no hay citas disponibles. Una forma de sortear este trámite es demostrar que has solicitado la cita dentro de los 180 días previstos por ley, aunque la jura se produzca más tarde. Sin embargo, esto tampoco es posible, ya que el sistema no registra el nombre de quienes entran y no consiguen fecha.

Es decir, puedes estar meses entrando en la web para pedir cita que no servirá de nada porque no quedará registrado con tu nombre. Muy de vez en cuando aparecen días “en verde”, sin embargo, a los cinco minutos vuelve a colapsarse y muestra el cartel de “no hay citas disponibles”.

“He pedido cita en Barcelona y hasta febrero de 2022 no me la daban. En Madrid, conseguí citas para mayo de 2022, pero enseguida se acabaron. En los registros de Valencia, Málaga y Cádiz me salía un cartelito que decía que no había citas disponibles”, explica la abogada de extranjería. Y es que el problema es generalizado en toda España. “No entendemos el colapso de un sistema informático para solicitar una cita, y menos que no quede constancia por lo menos del nombre del solicitante, cuando para comprar ropa, acceder al banco o realizar la declaración de Hacienda, se puede hacer por una plataforma electrónica y no hay ningún problema”, denuncia Margaret.

Campaña en Change.org

¿La solución? Permitir que quede constancia del nombre del solicitante, aunque no haya citas, y que se agilice el sistema de petición de citas para que se puedan cumplir los plazos establecidos. Esto es lo que han solicitado Margaret y su bufete de abogados, tras denunciar durante años, tanto ellos como sus clientes, la ralentización de las citas y ver que “todo sigue igual”. Y lo han hecho a través de la plataforma Change.org al considerar que “la opinión de los ciudadanos es una fuerza muy poderosa y un instrumento fundamental para mejorar las cosas”. De momento, su iniciativa ha conseguido ya más de 12.000 firmas.

Fallos en el plan del Gobierno

En marzo de este año, el Gobierno puso en marcha un plan de choque para paliar el colapso administrativo, reforzando la plantilla que tramita la nacionalidad con 100 funcionarios más. Entre marzo y julio se resolvieron 55.440 expedientes de nacionalidad por residencia, de los más de 87.000 que contaban ya con informes preceptivos y estaban pendientes de resolución, según los datos facilitados por el Ministerio de Justicia. Asimismo, se revisó la documentación y solicitaron los informes de más de 196.000 expedientes. Hay que tener en cuenta que algunos datan incluso de 2015 y que el objetivo de este ambicioso plan era gestionar un grueso de casi 300.000 expedientes.

Sin embargo, no todo son buenas noticias, ya que al aumentar de forma abrupta el número de expedientes resueltos se colapsa el sistema de citas previas para la jura. Además, una vez que el plan de choque finalice en noviembre, tal y como está previsto, se volverá a la situación anterior de demora en la tramitación de las nacionalidades.