Mensaje del Gobierno a los presos de ETA: «Esto no ayuda mucho»

Las conversaciones intervenidas al ex dirigente de ETA “Kubati”: “Cuidadín, cuidadín, que todo esto queda registrado”. Según la Guardia Civil, la estrategia de la izquierda abertzale era “camuflar los homenajes”

“Aprovecho para comentarte que me envía el de Madrid un waasap con la foto del ongi etorri de ayer y me dice esto no ayuda mucho”. La conversación mantenida el 29 de julio de 2019 entre dos de los protagonistas de los contactos entre el Gobierno de Pedro Sánchez y los presos de ETA -el ex dirigente etarra José Antonio López Ruiz, “Kubati”, y el ex consejero vasco de Justicia Joseba Azkarraga, ahora responsable de SARE, la red de apoyo a los reclusos de la banda terrorista- pone de relieve la discreción con la que la izquierda abertzale quería llevar adelante esas conversaciones en beneficio de la situación de los presos de la banda terrorista.

Cuando “Kubati” recibe ese tirón de orejas de Azkarraga tras la llamada de “El de Madrid” (presumiblemente el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz) por el homenaje un día antes en Oñate (Guipúzcoa) al preso de ETA Xabier Ugarte, el ex miembro de ETA escurre el bulto: “Ya hablaremos de eso también”, intentando desmarcarse de esos homenajes por precaución: “Están diciendo que yo estuve en el ongi etorri de Oñati y es mentira. Yo no estuve y no estaré. Se les dio las mismas instrucciones que todos pero unos hacen caso y otros no...”.

Así consta en un informe de la Guardia Civil de marzo del pasado año -adelantado por El Confidencial y al que ha tenido acceso este periódico- en el que se transcriben las conversaciones intervenidas a “Kubati”, y en la que los agentes constatan su “reticencia” a “hacer comentarios o dar opiniones que pudieran resultarle incriminatorios, por temor a que su terminal móvil estuviese siendo intervenido”, un temor que le lleva a dejar el tema de los ongi etorris “para hablarlo en privado”.

“Camuflar” los homenajes

El informe remitido al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón -que investiga un centenar de homenajes a etarras- incide en que en las conversaciones de WhatsApp intervenidas en el teléfono de “Kubati” queda patente “la estrategia adoptada por la izquierda abertzale de camuflar los actos de homenaje a presos de ETA, organizándolos como manifestaciones y otro tipo de actos de apoyo”. Estas diligencias que instruye el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón se abrieron a raíz de una denuncia de Dignidad y Justicia en febrero de 2018 por el homenaje en Andoain (Guipúzcoa) a los etarras excarcelados Iñaki Igerategi y Juan Ignacio Otaño, “Ttintto”

Esas conversaciones ponen de relieve, señala la Guardia Civil, que Azkarraga y “Kubati” mantenían “contacto frecuente para tratar temas relacionados con presos de ETA” y que el ex consejero vasco de Justicia también “mantiene contacto frecuente con algún responsable de Instituciones Penitenciarias”, pues en numerosos mensajes hace referencia a esta persona como “El de Madrid”, con el que contacta “tanto telefónicamente como personalmente a través de reuniones” cuando se desplaza a Madrid, poniendo al corriente a López Ruiz “de toda la información que recibe de este individuo”.

El 12 de junio de 2019, por ejemplo, Julen Arzuaga, abogado y diputado de EH Bildu en el Parlamento vasco, informa a “Kubati” de que le ha llamado “Iñako” (identificado como Iñaki Goyoaga) “para que se ponga en contacto con un tal Ortiz”, y éste interceda para que Zaballa (se deduce que el centro penitenciario) “acepte la solicitud de aplicación del artículo 104.4″ al preso de ETA enfermo Txus Martín Hernando, ex miembro del comando Vizcaya.

“Una nueva reunión con Ángel Luis”

Un día antes, el 11 de junio, López Ruiz recibe un mensaje de Azkarraga para ultimar detalles sobre dos presas de ETA (Lierni Armendariz y Oskarbi Jauregui), cuya situación “va a tratar en una reunión en Madrid y de los que no recuerda la casuística”.

En otras conversaciones, éstas en el chat GureMARKO (NuestroMARCO), el abogado y ex dirigente de la ilegalizada Batasuna Txema Matanzas, traslada a “Kubati” el 18 de marzo de 2019 que las “gestiones” realizadas para que la etarra Aitziber Coello “deben de dar sus frutos”, explicando que “le dijeron la semana pasada que le darán el segundo grado, que seguramente también le harán un tratamiento especial o pasarlo por la junta y enseguida le darán el segundo grado”. El diputado de EH Bildu apostilla entonces: “¿Ha funcionado el doping o qué?”. “El mensaje de hoy de Ortiz, de las 9:14 de la mañana”.

Para la Guardia Civil, esos mensajes “evidenciarían el control y la gestión” que ejercen “Kubati” y su entorno “sobre cualquier tema relacionado con los presos de la organización terrorista ETA”. “Según se desprende del mensaje enviado por el abogado José María Matanzas -añade- la presa Aitziber Coello recibirá un trato especial”.

Ya en abril de ese mismo año, el día 5 Arzuaga reenvía al grupo un mensaje que ha recibido de Azkarraga: “El próximo martes tengo una nueva reunión con Ángel Luis. ¿Tenéis alguna cosa concreta que os interese traslade?”, añadiendo: “Hala, a pasar la lista de prioridades”.

“Y el permiso de Sebas Etxaniz...”

Y las peticiones se suceden en el chat. Carlos Sáez de Eguilar, uno de los responsables de las acciones relacionadas con los presos enfermos de ETA, y Jorge García Sertucha (desde el terminal de Etxerat, la red de apoyo a los reclusos de la banda criminal) “envían varios mensajes con listas de prioridades, consistentes en movimientos de varios presos de ETA de un centro penitenciario a otro, para que ninguno se quede solo y para que puedan estar más cerca de la familia cuando los vayan a visitar”. “Que Ainhoa Garcia se junte con Oier Urrutia en Villabona. Y Karmelo Lauzirika con Marta Izagirre en Logroño”, se puede leer. “Y el permiso de Sebas Etxaniz…” (el preso de más edad de ETA, desde julio de 2020 en régimen de semilibertad).

Una semana después, el 11 de abril, “Kubati” recibe a través de ese mismo grupo los siguientes mensajes en euskera de Arzuaga: “A ver tengo el acta de la reunión que ha tenido Joseba Azkarraga”. “¿Lo digo por aquí abiertamente?”, pregunta. “¿U os lo hago saber de forma más discreta?”. “De forma discreta mejor”, contesta López Ruiz para no desvelar los pormenores de esa supuesta reunión del responsable de Sare con el director general de Instituciones Penitenciarias.

Un recelo que queda de nuevo de manifiesto el 24 de octubre en una conversación con su hermana Pilar en la que intercambian varios mensajes “sobre la exhumación y entierro de Franco”, y en el que “Kubati” hace el siguiente comentario: “Cuidadín, cuidadín que todo esto queda registrado je je”. En el siguiente mensaje, su hermana da por finalizada la conversación. La Guardia Civil cree que de estos mensajes “se desprende la sospecha” de López Ruiz “de que sus comunicaciones pudieran estar siendo intervenidas, avisando a su hermana”.