Unidas Podemos advierte al PSOE: “Nos jugamos el Gobierno”

Los morados negocian contra reloj medidas clave para bajar el precio de la energía

Una periodista hace una foto a la vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz
Una periodista hace una foto a la vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz FOTO: Sergio Pérez EFE

PSOE y Unidas Podemos llevan ya más de una semana de tensiones continuadas y sin resolver en el seno del Gobierno. Las discrepancias entre las partes llevaban semanas produciéndose a cuenta de la guerra de Ucrania por el envío de armas o por el anuncio del aumento de la partida de Defensa en los Presupuestos. Pero el apoyo de España al plan autonomista de Marruecos para el Sáhara Occidental ha terminado por romper las costuras que sostienen la relación de tira y afloja que mantienen ambos socios.

Fue el pasado viernes cuando Marruecos anunciaba el apoyo de Pedro Sánchez a su hoja de ruta. Ninguno de los ministros morados había sido informado del giro del Gobierno en política exterior y ello ha sublevado sustancialmente a la cuota morada en Moncloa, en primera instancia, y produjo el rechazo unánime tanto de los aliados parlamentarios del Gobierno, como de la oposición. Nueve días después ni Pedro Sánchez ha contactado con su vicepresidenta Yolanda Díaz para tratar la discrepancia sobre el Sáhara, ni tampoco se han producido contactos oficiales a nivel ministerial. La propia Ione Belarra reveló esta semana que el PSOE todavía no ha explicado a los suyos este giro “injustificable”, en sus palabras.

A la par, el PSOE constata su soledad en el Congreso por el giro con Marruecos y si bien se esperaba que, con la comparecencia del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, los partidos rebajaran sus críticas, estas se han incrementado al ver tardía la comparecencia de Pedro Sánchez de esta semana. Ello, unido a la crisis económica que asola a España debido a los elevados precios de la luz y de la gasolina por la guerra en Ucrania.

En el plano de la coalición esta situación está llevando al límite la relación entre los socios. Es por ello que en Unidas Podemos ven claves las medidas que se adopten el próximo martes en el Consejo de Ministros y la influencia que pueda tener en ese paquete de medidas las propuestas impulsadas por el espacio confederal, como el cheque energético, la congelación de alquileres o el impuesto extraordinario a las eléctricas, entre otras. El martes será clave para conocer si las relaciones entre ambos socios pueden o no recomponerse, un escenario que se traslada de manera simultánea al Congreso de los Diputados, donde los principales aliados parlamentarios también están a la espera de que el real decreto cumpla con sus expectativas, como ya publicó este diario el viernes.

Este malestar social que deriva de la crisis económica que asola a España debido a los elevados precios de la luz y de la gasolina por la guerra en Ucrania, causa preocupación en Unidas Podemos, quien denota falta de empatía en la parte socialista ante las reclamaciones de los sectores vulnerables, como el sector de Transportes, y es por ello que los morados, que alejan el escenario de ruptura de la coalición, trascienden en sus análisis y computan ya la penalización que puede conllevar no materializar medidas económicas “eficaces y rápidas” en el real decreto o no rectificar en la postura de Sánchez sobre el Sáhara. “Nos jugamos el Gobierno”. Es la frase que deslizan en la cuota morada en Moncloa y que dirigen a su socio socialista. Para los morados, las últimas decisiones pueden causar daños directos a la izquierda de cara a las próximas elecciones generales. En Podemos son conscientes de que una penalización del PSOE en las urnas, unida a una proyección en votos a la baja para su partido, puede impedir la reedición de un gobierno de coalición a partir de 2024 y facilitar la entrada del PP en Moncloa.

Así en Unidas Podemos llaman al PSOE a volver a tomar el pulso de la calle y a conectar con la sociedad. Defienden su utilidad en Moncloa “porque hay que obligarle a tomar medidas valientes”, dicen en su cuartel general y ese será la hoja de ruta que mantendrán de cara a la finalización de la legislatura. Cambiar el paso y evitar que en Moncloa traten de “acercarse al PP” y separarse del bloque de investidura. Los morados están dispuestos a volver a recoser las relaciones con los aliados parlamentarios, hoy en punto muerto, con el fin de trabajar en la consolidación de este bloque progresista que en su día Pablo Iglesias quiso llevar a la “dirección del Estado”, en relación a ERC y Bildu.

Otra prueba palpable de que las tensiones siguen es que anoche continuaba perfilándose el Plan Nacional de Respuesta al Impacto de la Guerra, que hoy mismo debe presentar Yolanda Díaz, y para el que no había aún consenso.