Dos guineanos en busca por la Interpol y una petición a Malta: el juez alza el secreto de una pieza sobre Villarejo

La investigación está relacionada con el “proyecto King” y los trabajos de Villarejo y un abogado cobrados a través de la petrolera estatal de Guinea Ecuatorial

El comisario jubilado José Manuel Villarejo
El comisario jubilado José Manuel Villarejo FOTO: Gustavo Valiente Europa Press

Más de dos años ha permanecido una de las ramificaciones del “caso Tándem”, más conocido como “caso Villarejo” bajo secreto de sumario. Y así quería que siguiera la Fiscalía Anticorrupción que el pasado 1 de marzo solicitó la prórroga de la reserva de la pieza número 20 de la causa, pero el juez de la Audiencia Nacional a cargo, Manuel García Castellón, ha decidido que ya es hora de alzar el secreto de la indagaciones que versan sobre el entramado societario de unos empresarios guineanos para, a través de la petrolera estatal de Guinea Ecuatorial, pagar al comisario José Manuel Villarejo y al abogado Francisco Menéndez Rubio. Pendientes hay una orden de búsqueda y captura de la Interpol y una información pedida a Malta.

A juicio de García Castellón no era posible ya sustentar los motivos para alargar más el secreto de esta línea de investigación que nació el 2 de diciembre de 2019, tras un oficio de la Policía en el que explicaban lo que habían intervenido en casa de Crispin Edu Tomo Maye, director comercial y de Marketing de Gepetrol (petrolera estatal de Guinea Ecuatorial) y de su esposa Laura V. Según la documentación a la que ha tenido acceso LA RAZÓN esta pieza está estrechamente ligada con el denominado “proyecto King” en el que también constan estos empresarios guineanos vinculados al presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang.

En la documentación incautada en la casa de los dos mencionados en Valencia y en un registro posterior al domicilio del abogado Francisco Menéndez se constata, dicen los investigadores, que pagaron a Villarejo con más de 5 millones de euros transferidos desde una cuenta en Suiza. Y que este dinero procedía de sus “ilícitas actividades” en la adjudicación de contratos de la empresa Gepetrol. La Unida de Asuntos Internos llega a esta conclusión después de analizar contratos, facturas, resguardos de transferencias y hojas de contabilidad intervenidos. Revelan que el dinero del que disponía Francisco Menéndez llegaba de forma directa o indirecta de esta compañía estatal petrolífera.

La Fiscalía Anticorrupción lo sitúa, por tanto, como una suerte de testaferro al que le pagaban por supuestos servicios de consultoría cuando, en realidad, éste presuntamente les guardaba el dinero y se los devolvía cuando convenieran en dinero o en compra de casas, por ejemplo. “Los documentos analizados constituyen una cadena de contrataciones y una serie de flujo de fondos que reproducen en múltiples contrataciones un claro esquema de corrupción en los negocios y posterior blanqueo de las comisiones percibidas con pago a sociedad que prestarían ficticios servicios de consultoría por medio de los cuales se canalizan los fondos hasta las mercantiles del testaferro español de los funcionarios corruptos de Guinea”, dice un escrito firmado por los fiscales Miguel Serrano y César Rivas.

“Finalmente hace retornar los fondos [el testaferro] a sus clientes, por medio de repartos de dinero en las proporciones previamente pactadas o mediante inversiones inmobiliarias de bienes de lujo en España y en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos de América”, remacha Anticorrupción. Para ellos, alargar el secreto de las actuaciones era importante porque todavía hay pendiente una comisión rogatoria que se envió a Malta el 24 de enero de este año.

El juez cursó hace meses una petición a la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) a la que pertenecen 194 países que intercambian información sobre delitos y delincuentes. Éstos han puesto a dos de los empresarios guineanos investigados en distintivo rojo para que si alguno cruza cualquier frontera de los Estados miembros sea detenido, según informan fuentes jurídicas.

De hecho, uno de ellos lo fue a principios de enero de 2021 en Emiratos Árabes Unidos. Allí fue encarcelado, pero su abogado rogó al magistrado de la Audiencia Nacional que lo dejara en libertad porque lo estaban torturando, a cambio le prometió que vendría a España a declarar. No se presentó nunca en sede judicial, así que el juez reactivó la orden de búsqueda internacional.

Coincidencias con “King”

En la “Operación Tándem” que terminó con la detención del comisario Villarejo en análisis de “King” (rey, inglés) fue una de las piezas primogénitas. Los hilos que se movían detrás de la sucesión al trono de Teodoro Obiang en el país africano fueron tirados, presuntamente, por el comisario Villarejo que urdió campañas para colocar y descolocar según quién le pagara.

Durante este proyecto se contempló un rastreo patrimonial internacional con análisis de cuentas corrientes y viajes con vigilancia incluida, según publicó El País. Villarejo urdió una campaña de desprestigio de uno de los sucesores a la presidencia activando un entramado societario en Panamá, Uruguay y Estados Unidos para cobrar. Esta pieza de la macrocausa que suma ya más de una treintena es una de las que permanece bajo secreto.