Juicio

“Txeroki” se desmarca de un atentado con coche bomba en Bilbao: “No sé nada de esto”

El exjefe “militar” de ETA, entregado por Francia para varios juicios pendientes, asegura al tribunal que no participó en la acción criminal, perpetrada en 2002

Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”, ha asegurado en la Audiencia Nacional que no tuvo nada que ver con el atentado con coche bomba perpetrado por ETA el 12 de enero de 2002 en el centro de Bilbao.

El exjefe “militar” de la banda terrorista -que ha sido entregado por Francia para que sea juzgado en España por varias causas pendientes- sólo ha respondido a las preguntas de su abogado. El letrado se ha limitado a preguntarle si tuvo “algún tipo de participación” en los hechos. “No participé en esta acción y no sé nada de esto”, ha respondido en euskera “Txeroki”, que se ha acogido a su derecho de no responder ni al fiscal Pedro Rubira ni a la acusación particular que ejerce el Ayuntamiento de Bilbao.

En el atentado no se produjeron víctimas mortales -ETA avisó de la colocación del coche bomba y dio a tiempo a desalojar la céntrica zona (en la confluencia de las calles Gran Vía y Alameda de Mazarredo) antes de la explosión, que se produjo a las 13:40 horas, lo que evitó una masacre-, pero sí se produjeron cuantiosos daños materiales en viviendas y comercios aledaños y en vehículos situados en las inmediaciones, que la Fiscalía cifra en más de un millón y medio de euros.

Se enfrenta a una condena de 32 años de cárcel

La Fiscalía pide para él 32 años de prisión por delitos de estragos, robo y hurto de vehículo y detención ilegal con fines terroristas.

En la primera sesión del juicio, que continuará mañana, han comparecido varios agentes de la Ertzaintza, entre ellos el autor del atestado sobre el atentado, que ha ratificado sus conclusiones, y el agente encargado de localizar al propietario del vehículo que el “comando K-Olaia” utilizó como coche bomba.

El ertzaina ha explicado que tras las indicaciones facilitadas por ETA al avisar de la explosión, localizaron al dueño del coche, un Renaul-18, atado a un árbol con las manos a la espalda y una capucha en la cabeza, posición en la que permaneció, según ha explicado, “dos o tres horas”.

A petición del fiscal Rubira (que ha renunciado a varios testigos), el presidente del tribunal, el magistrado Fernando Andreu, ha mostrado la disposición de la Sala a que el juicio quede visto para sentencia mañana mismo si es posible que los peritos que deben comparecer el próximo jueves adelanten su declaración 24 horas.

“Txeroki” está siendo investigado en la actualidad, al igual que otros exdirigentes etarras, por su supuesta responsabilidad en varios atentados cometidos cuando era jefe de ETA: el cometido en la T-4 de Barajas el 30 de diciembre de 2006, que causó la muerte de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate y que puso punto y final a la tregua anunciada nueve meses antes por la banda terrorista y el cometido, también con coche-bomba, contra una comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya) el 21 de septiembre de 2008. Además, está investigado por un delito de lesa humanidad –a instancia de la asociación Dignidad y Justicia (DyJ)– por los asesinatos cometidos por la banda terrorista bajo su mandato.