Sánchez le roba otra bandera a Podemos en la guerra fiscal

El PSOE abraza el impuesto a los ricos que le negaba a sus socios para ganar la batalla impositiva contra el PP

En el Gobierno ubican el debate sobre el estado de la nación como un «punto de inflexión» tras la derrota electoral en Andalucía. Pedro Sánchez perpetró un giro a la izquierda desde la tribuna del Congreso de los Diputados, apostando por gravar los beneficios extraordinarios de la banca y las energéticas en un contexto de crisis global para promover «un reparto justo de las cargas» asociadas a la misma. El presidente lanzó el anuncio sin haberlo consensuado antes con sus socios de coalición, Unidas Podemos, que aplaudieron la medida. No tanto Yolanda Díaz, que vio como en el estreno de Sumar, el PSOE le arrebataba una de sus principales banderas. La redistributiva. Ahora, en plena guerra fiscal, la situación se repite.

Moncloa busca contrarrestar el impacto de las rebajas impositivas que están desplegando los gobiernos autonómicos del PP en plena precampaña electoral. A la eliminación del impuesto de Patrimonio en Andalucía se sumó ayer el anuncio de Murcia de deflactar el 4,1% del IRPF y los socialistas no quieren quedarse atrás. Buscan marcar la pauta, enfocando el esfuerzo fiscal sobre «los ricos y poderosos». En este contexto, la ministra de Hacienda abrazó ayer la idea de un impuesto estatal a las grandes fortunas, un gravamen con el sello de Podemos, que hasta ahora había recibido el veto de la parte socialista. En concreto, fue el pasado mes de junio cuando el PSOE tumbó la toma en consideración en el Congreso de la propuesta de sus socios en este sentido, que contaba con el apoyo de la mayoría de la investidura.

En los mismos pasillos del Congreso, Montero aseguró ayer que «el Gobierno de España trabaja en estos momentos de dificultad en pedir un esfuerzo a aquellos que consideramos que están en mejores condiciones de hacerlo (...). Seguimos explorando esa capacidad de mayor aportación a la gran riqueza de nuestro país o a las grandes fortunas», dijo. Desde Hacienda buscan ahora capitalizar una medida a la que se habían negado, asegurando que «estamos de acuerdo todos los miembros del Gobierno en que tenemos que pedir un mayor esfuerzo a las grandes fortunas, a las eléctricas, a la banca». Fuentes de Unidas Podemos confirmaron que se está negociando gravar a las grandes fortunas, como parte de sus exigencias para los Presupuestos Generales del Estado.

El anuncio sobre el nuevo impuesto era una de las reclamaciones que los morados asumían que no iban a conseguir arrancar a los socialistas, a pesar de haberlo reclamado en la última reunión para los PGE. Fuentes del partido lamentaban ayer mismo este extremo, lo cual refleja que Moncloa no informó a su socio, como viene siendo habitual. Es por ello que la medida fue valorada con cierta retranca entre los morados, recordando que «nosotros lo propusimos hace meses, en el Congreso y en el seno del Gobierno». La propia ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos incidió en ello, asegurando que el PSOE “acierta” cuando se acerca a Podemos. Solo hace una semana, ella misma había apretado a su socio para poner impuestos a las grandes fortunas y expresó su «preocupación» ante la negativa de Hacienda. Ayer por la tarde, el portavoz Pablo Echenique, les conminó a actuar ya. «No queremos tener razón dentro de unos meses, queremos que se alivie la factura de la hipoteca ya».

«Lo hemos hecho con las energéticas, lo hemos hecho con la banca y tenemos que seguir explorándolo también con las grandes fortunas», dicen en Moncloa, donde intentan hilvanar un discurso que les permita colocarse del lado de la «mayoría social», mientras retratan al PP del lado de los «privilegiados» y los «poderosos».