Harry y Meghan comienzan una vida de “plebeyos” en Canadá

Para Meghan Markle se trata de recobrar su anterior vida, donde era reconocida por la calle por su faceta como intérprete

El Megxit no se oficializará hasta el próximo 31 de marzo. Pero, tras acabar esta semana con todos sus últimos actos oficiales, se podría decir que Harry y Meghan comienzan ya su nueva vida como “plebeyos” en Canadá, el destino que han elegido para esta nueva etapa.

Para la ex actriz, que ha estado poco más de dos años en Palacio, de alguna manera, se trata de recobrar su anterior vida, donde era reconocida por la calle por su faceta como intérprete, pero no tenía que estar encorsetada con las normas de protocolo. Pero para el hijo menor de la desaparecida Lady Di sí supone un drástico giro porque, por mucho que haya pasado grandes temporadas en el “anonimato” cuando estuvo en el Ejército, nunca antes había dejado de ser príncipe. Sin embargo, a partir de ahora, no podrá utilizar ninguno de sus títulos. Ni siquiera el de Duque de Sussex.

La pareja quiso en un principio convertir “Sussex Royal” en una marca comercial mundial para una variedad de artículos como ropa y libros. Sin embargo, sus planes han quedado frustrados porque Isabel II se ha opuesto a ello. Si se van para vivir económicamente independiente, la monarca considera que tiene que ser con todas las consecuencias.

La soberana está realmente disgustada por la decisión que ha tomado su nieto y le pesa especialmente el no poder ver crecer al pequeño Archie, que ya tiene 10 meses. Nadie de la familia real ha visto al hijo de los aún duques de Sussex desde diciembre. Harry y Meghan decidieron pasar ya las Navidades en Canadá y el pequeño está allí desde entonces. En estas últimas semanas que han estado en el Reino Unido para sus últimos compromisos, el matrimonio decidió no traerle, una decisión muy criticada por la prensa británica. Al fin y al cabo, Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, cuentan ya con 93 y 98 años y puede que no queden demasiadas oportunidades.

Aunque Meghan ya se ha trasladado a Vancouver, al cierre de esta edición, Harry seguía en Londres zanjando diferentes cuestiones oficiales. Quién sabe si también puede aprovechar la oportunidad para reunirse con su hermano, el príncipe Guillermo. El saludo entre ambos el lunes pasado tras el acto oficial donde acudió toda la familia real en la Abadía de Westminster fue de lo más frío. Y el contacto entre las cuñadísimas casi inexistente.

En Palacio desde luego no ha caído bien la decisión de la pareja de apostar por una vida independiente de la que apenas se saben detalles. En un principio, parece que están dispuestos a afincarse definitivamente en Canadá. Según The Sun, a la ex actriz se le ha visto visitando una mansión de valorada en 24 millones de euros en exclusivo distrito Kitsilano de Vancouver, una zona residencial tranquila y rodeada de naturaleza.

En cualquier caso, aún hay muchas preguntas abiertas, sobre todo referidas a su seguridad. Las autoridades canadienses, que cubren este gasto desde noviembre, ya han anunciado que dejarán de hacerlo a partir del 31 de marzo, cuando la pareja pierda su estatus de miembros de la familia real británica.

Según los medios, el coste rondaría 1,1 millones de euros anuales. Y la pregunta es si Meghan y Harry continuarán ahora bajo el cobijo de algún cuerpo de seguridad pagado desde Londres o lo pagarán de sus propio presupuesto que, a priori, tampoco es precisamente ajustado.

El aun príncipe heredó aproximadamente 25 millones de euros de su madre, la princesa Diana, y otros nueve de su abuela, la reina madre. Por su parte, la ex actriz cosechó cerca de cinco millones de euros durante su participación en la serie “Suits”.

La cuestión de la seguridad ya no es sólo a nivel guardaespaldas. En la era de las redes sociales, la pareja podría ser ahora víctima de cualquier hackeo. No en vano, ya ha sufrido una “broma” telefónica en la que dos famosos youtubers rusos - Vladimir Kuznetsov y Alexey Stolyarov- consiguieron hablar por teléfono con Harry hasta en dos ocasiones haciéndose pasar por la famosa activista medioambiental Greta Thunberg y su padre, sonsacando multitud de declaraciones inesperadas que revelan su complicada relación con Palacio.

Durante la conversación telefónica, Harry señaló que la verdadera razón del Megxit fue la de “proteger” a su hijo y su esposa. “Es complicado, pero comenzaremos una nueva vida. A veces la decisión correcta no es la más sencilla”, matizó el nieto de la soberana quien explicó que no echa en absoluto de menos la vida palaciega: “Creo que es mucho mejor. Olvidas que estuve en el ejército durante diez años, así que soy más normal de lo que mi familia querría creer”.