Ana Obregón huye de la soledad refugiándose en casa de su hermana Amalia

La muerte de su hijo Álex ha sumido a la actriz en una pena absoluta, tanto es así que, de momento, es incapaz de estar sola

La muerte de su hijo Alex ha sumido a Ana Obregón en una pena absoluta, tanto es así que, de momento, es incapaz de estar sola, y huyendo de esa soledad se ha refugiado en la casa de su hermana Amalia.

Las dos residen en la misma urbanización de La Moraleja, una de las más lujosas de los alrededores de Madrid, sus chalets están prácticamente a escasos metros el uno del otro, fue el patriarca de los García Obregón, Antonio, quien construyó los inmuebles. Cinco casas para sus cinco hijos, una al lado de la otra, formando un círculo, con una estupenda piscina en medio.

Allí pasó Alex su infancia y su adolescencia, y los recuerdos afloran en la mente de su progenitora continuamente, cada rincón de su casa le trae momentos felices, y aún no se siente preparada para rememorarlos en el mismo escenario en el que ocurrieron.

Ana busca el apoyo familiar en un momento en el que, me cuentan, el mundo se le ha caído encima. Y necesita más que nunca el calor y el cariño de los suyos.