Humberto Janeiro: La triste soledad de un padre “sin” hijos

Se distanció de sus cuatro hijos tras su separación con Carmen Bazán, pero ahora ha conseguido reunir a la familia en torno al hospital donde se debate entre la vida y la muerte

Mientras se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Universitario de Jérez, Humberto Janeiro, el patriarca de Ambiciones, el hombre que se distanció de sus cuatro hijos tras separarse de su esposa, Carmen Bazán, parece incapaz de recuperar aliento tras sufrir un shock séptico que le está afectando a órganos vitales de su cuerpo. La voz de alarma, las informaciones que incluso especulan, desgraciadamente, con la posibilidad de una muerte cercana, han conseguido que Jesulín de Ubrique y sus hermanos regresen al seno paterno. El torero y su mujer, María José Campanario, fueron vistos en el hospital, al igual que Carmen y Víctor Janeiro. Se supone que el mayor, Humberto Jr., piloto de aviones, también acudirá en estos momentos familiares tan dramáticos. Se rumorea que el pasado jueves por la noche estuvo la familia al completo visitando al patriarca, una excepción en el horario de visitas que no ha sentado bien al resto de pacientes.

Sin los nietos

Pero Humberto ha vivido estas últimas décadas apartado de los suyos, un padre «sin» hijos, sin el calor y, dicen las malas lenguas, el cariño de sus retoños. «Él mismo es el culpable de esa soledad, porque hizo mucho daño a su mujer con sus aventuras extramatrimoniales. Sus hijos se colocaron al lado de su madre al ver su dolor ante las infidelidades de su marido. Y Humberto acabó dejando Ambiciones para instalarse en el pueblo de Prado del Rey. En una ocasión hablamos en un bar y me confesó que se sentía «un apestado entre sus hijos», que no le querían y que se arrepentía de algunas cosas que motivaron ese rechazo filial.

«A pesar de sus defectos es un buen hombre que ha sufrido muchísimo con su diabetes, sus achaques de salud y, sobre todo, el distanciamiento de los suyos». Quien habla es Jorge, uno de los vecinos de la localidad que conoce muy bien a los Janeiro. «En estos últimos años, su mayor apoyo es su novia, Camila Naranjo, que no se ha separado de su lado, le cuida y le mima porque está muy enamorada de ese hombre. Humberto cumplirá 77 años en noviembre, y ella tiene 15 menos. Estamos hablando de una mujer muy sumisa con su pareja, ha “tragado” con todo lo que se le antojaba y es verdad que le cuida muchísimo, le cocina, le lleva a los médicos… Todo. Y siempre desde un segundo plano, no quiere la menor notoriedad. El protagonismo se lo deja a Humberto. Que yo sepa, no tiene relación con sus hijos y nunca se ha metido por medio en los problemas entre ambas partes».

Se separó de Carmen Bazán en 2003, y, diez años después, ella se despachó a gusto contra su ex en una revista: «Nunca volvería a casarme con Humberto, a ese hombre se le fue la “pinza” cuando nuestro hijo Jesús triunfaba como torero…». Tras aquella traumática ruptura, Jesulín y su hermana Carmen, la Jesulina, le reprocharon duramente a su progenitor las infidelidades. El cisma familiar no tardó en llegar con el alejamiento de Humberto de la finca del torero.

Hoy, Ambiciones está desierta, los Janeiro Bazán se han desperdigado por distintas ciudades andaluzas y las habitaciones se encuentran vacías. Carmen Pardo está al tanto de los desafueros y nos desvela que «Jesulín, tras aquel accidente de carretera que casi le cuesta la vida, tuvo que dejar de torear y quiso enterarse del estado real de sus negocios, que hasta entonces administraba su padre. En una gestoría de Cádiz le pusieron al tanto de su situación económica y descubrió que no tenía dinero, que Humberto había gestionado mal sus bienes. Ahí sufrió el desencuentro más grande con su padre y comenzó el distanciamiento. La situación económica era tan desastrosa que Jesulín tuvo que recomprar su propia finca para hacer frente a un embargo. Humberto tiene un carácter muy fuerte y marcó la personalidad de sus hijos… La falta de respeto hacia su mujer, al estar con otras, también generó esa ruptura paterno filial, las ‘‘amiguitas’' del padre enfadaron mucho a la familia. Aunque bien es verdad que, con el paso del tiempo, la relación se fue suavizando y los rencores quedaron atrás. Y cada vez que Humberto ha tenido problemas de salud, como sucede en estos días, sus hijos se preocupan de su estado y van a verle».

Quien no tiene el menor contacto con el patriarca es su nieta Andrea, la hija de Belén Esteban y Jesulín, a la que no ve desde que era una niña. La tertuliana de «Sálvame» nunca perdonará a su ex suegro que se convirtiera en el gran instigador de la trama para echarla de Ambiciones. No paró hasta conseguir que «la princesa del pueblo» rompiera con su hijo. Y la humilló a conciencia. El paparazzi Diego Arrabal insiste en que «la relación entre Humberto y sus hijos había mejorado, pero no hasta el punto de convertirse en una normalidad familiar. Jesulín, Humberto Jr., Carmen y Víctor han seguido sus caminos desvinculados de su progenitor totalmente. Cada uno hace su vida, van a su rollo. Víctor es más de la cuerda del padre, y el resto de su madre.

Muy olvidado

Hace unos años, el periodista Sergi Ferré realizó un reportaje de investigación sobre Humberto en Prado del Rey: «Las personas con las que hablé me contaron que los hijos se habían desentendido de su padre, que no iban a verle y que se sentía super olvidado. Tan solo se han ocupado de él las dos mujeres que han marcado su vida tras romper su matrimonio con Carmen Bazán, Angelita y Camila. Mira, hoy mismo he visto a Camila entrando en el Hospital Universitario de Jérez. Ha venido sola desde Prado del Rey, en una combinación tren autobús, lo que demuestra que no mantiene relación con los hijos de su novio, porque alguno vive cerca de su casa y podría haberla traído. Con el agravante de que Humberto se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos, en la que solamente dejan entrar a dos familiares. Si aparecen los hijos, ella no podrá entrar a verle. Para Camila es un drama. Porque está muy enamorada de su pareja. Cuando hice aquella investigación, y por los testimonios de los vecinos, me dio la impresión de que a Humberto le habían desterrado de sus vidas sus hijos». La situación económica de Humberto es muy delicada, con una mínima pensión, es Camila la que aporta su sueldo para paliar en lo posible la escasez de medios. Hacen una vida normal, sin el menor lujo y prácticamente «confinados» en su modesto domicilio.

Los fracasos amorosos de los “jesulinos”

No se puede decir que las vidas sentimentales de Jesulín y sus tres hermanos hayan sido del todo satisfactorias. Aunque bien es cierto que Jesús es feliz al lado de María José Campanario, Víctor junto a Beatriz Trapote y Carmen con Luis Masaveu, el hermano mayor, Humberto, se separó de su mujer y madre de sus tres hijos, María del Pino, a finales de 2019. Y Carmen ha vivido diversos fracasos amorosos hasta conseguir la estabilidad, su pareja más conocida fue César, un futbolista que perteneció a la plantilla del Betis. En cuanto a Jesulín, no hace falta recordar su controvertido noviazgo con Belén Esteban y su tumultuosa ruptura. Sus aventuras amorosas estaban a la orden del día y son varias las chicas que han aparecido en televisión durante los últimos años desvelando antiguos idilios con el torero.