Paquirri estaba harto de la pandilla de Isabel Pantoja

No le gustaban las fiestas innecesarias

EL TORERO FRANCISCO RIVERA "PAQUIRRI" Y LA CANTANTE ISABEL PANTOJA EN SEVILLALA©KORPA

Era un hombre tranquilo y por su condición de torero enemigo de fiestas innecesarias. Todo lo contrario que la familia de su mujer, la “pandilla” de los Pantoja.

Francisco Rivera “Paquirri” confesó a sus íntimos que estaba harto de la presencia masiva en “Cantora” de la madre, los hermanos y los amigos de su esposa Isabel. Y el único superviviente de la trágica corrida de Pozoblanco, en la que perdió la vida Paco, hablamos De Vicente Ruiz “El Soro”, desveló en el segundo especial de “Cantora. La herencia maldita”, que Paquirri le dijo que su vida personal era un desastre, dejándole entrever que calibraba la posibilidad de divorciarse. Algo que ratificó Teresa Rivera, la hermana de Paquirri, en ese mismo programa.

Paco tenía discusiones con Isabel por culpa de los Pantoja, no aguantaba que tomaran posesión de la finca como si fueran los dueños. Y tampoco entendía por qué “menospreciaban” a los Rivera.

Su muerte prematura le dio la razón, y la familia de la tonadillera cerró las puertas de la finca a la familia del torero.

El destino es caprichoso e impidió aquel divorcio por culpa de un toro, “Avispado”, que le quitó la vida a Paquirri en una tarde aciaga. Soro está convencido de que aquel nefasto día, Paco no se encontraba lo suficientemente centrado como para enfrentarse en el coso taurino al astado. ¿Que debió ocurrir en su entono personal para que su mente estuviera en otro sitio y no en la plaza? El motivo se lo llevó a la tumba.

Hoy, la cabeza de “Avispado” luce en la galería que el aficionado y empresario Juan Carlos. Lora, tiene en su casa de la localidad sevillana de Gelves. Allí se ha expuesto durante años junto a otras de toros de infausto recuerdo, como los que cornearon a espadas como Lucio Sandin, Pepe Luis Vazquez, Manolo Montoliu y Soto Vargas. Orno Isa de la vida, fue “El Yiyo” el que acabó estoqueando a “Avispado” en Pozoblanco, y el año siguiente fallecía víctima de la cornada de otro toro de nombre “Burlero” en la madrileña plaza de Colmenar Viejo.