Estrella Morente se REINVENTA y debuta como poetisa

“Mis poemas y un cante” recoge poemas escritos por la cantaora desde niña

Estrella Morente, en los Jardines de Sabatini
Estrella Morente, en los Jardines de Sabatini

“Escribir es vivir, es desnudarte y es sentir, porque a veces parece que si no escribes las cosas, no han existido”, destaca Estrella Morente que lleva desde niña anotando unos versos que, inspirados por San Juan de la Cruz, Luis García Montero o Federico García Lorca, ven ahora la luz... en su primer libro “Mis poemas y un cante”.

“Para mí es muy importante entrar por la puerta de atrás, despacito, cortito y flamenca, para contar lo que siento cuando canto. Quizás no son los poemas mejores, no sé si los tengo, pero no lo he hecho con ninguna otra ambición que expresar los sentimientos que una tiene después de leer y cantar a tantos como en mi casa se han cantado”, explica Morente una charla con Efe.

El título no es más que una vuelta a su primer disco “mi cante un poema” (2001) que revolucionó a la crítica. Ahora como poetisa pretende plantar “una semillita” para llegar algún día a “escribir bien”.

En su familia siempre se ha dicho que “la literatura es la única capaz de contarte tus orígenes”. “Y por eso no nos hemos inventado nunca ni un verso y los hemos cuidado mucho hasta hacerlos parte del flamenco”, añade la hija de Enrique Morente. “Mi padre, que ha interpretado hasta en latín, ha sido el que más ha cantado a los poetas. Para mí este poemario, desde la humildad, es como un viaje por todos esos pasajes que he vivido desde niña, desde los más antiguos y ancestrales, como los árabes, pasando por San Juan de la Cruz, Cavafis y gente que ha entrado en mi casa, como Javier Egea o Luis García Montero”, afirma.

Con una tirada no venal de 77 ejemplares numerados, el libro de 38 poemas cuenta además con otra sorpresa en su cubierta: un CD con el cante al que alude el título y que consiste en la grabación inédita “Soleá de la tortolica”, sin más instrumentos que la voz de su padre, “sus suspiros, sus palmas y su respiración”.

Entre sus páginas figuran ilustraciones que son obra de su madre, Aurora Carbonell. “Como nos tiramos todo el día haciendo cosas juntas, igual yo estoy escribiendo algo y ella me hace un dibujo al lado”.

Desde la calma, Estrella Morente apuesta por seguir forjando trabajos “atemporales y de verdad”. “Por que si las cosas no llevan verdad, ni fluyen ni perduran”, subraya, antes de destacar el otro puntal de su obra: “Que vaya cargada de un mensaje constructivo para los demás”.

“No me vale un tema bonito o un pelotazo de verano, sino que la cultura prevalezca”, dice antes de asegurar que en su casa también suena reguetón. “Pero, sin menospreciar, el día que alguien de ese género, con ese ritmazo que tienen, salga cantando una letra buena...”, suspira para Efe.