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Estas son las fincas de caza preferidas del Rey Juan Carlos

Montes, dehesas, pueblos recónditos no muy lejos de pedanías desiertas

El Rey  Juan Carlos
El Rey Juan CarlosAlberto R. RoldánLa Razón

El mundo de la caza de lujo se mueve por otros lares repletos de grandes fortunas que tienen diseñada desde hace décadas su particular «Milla de Oro de la Caza». Hablamos de montes, dehesas, pueblos recónditos no muy lejos de pedanías desiertas de trenes de alta velocidad, autovías y una quincena de aeródromos privados, donde aparcan helicópteros y aviones Cesna con comodidad (y discreción). Una discreción por la que el mismísimo Rey Juan Carlos se ha sentido atraído en varias ocasiones, cuando se ha reunido con sus amigos para pasar varios días practicando tiro y disfrutar de la compañía de los fieles que nunca le han fallado.

Se trata de un paraíso que se perfila invisible entre las provincias de Toledo, Sevilla, Cáceres y, como se ha comentado en el párrafo anterior, Ciudad Real. Sin olvidar la sierra de Beceite, en Teruel, donde sus cabras montesas salieron en la prensa internacional al ser presa del hijo del que fuera presidente de EE UU, Donald Trump Jr, que en 2018 celebrara su estrenada soltería cazando machos en Mora de Rubielos, Nogueruelas, Linares o Beceite. Este sería el perímetro donde los grandes latifundistas del país tienen sus cotos de caza, ya que son tierras ricas en corzos, venados, cabras, perdices, codornices, palomas, faisanes y jabalíes, entre otras especies.

Un cazador, durante una jornada de caza
Un cazador, durante una jornada de caza FOTO: Photogenic/Pablo Requejo Europa Press

En este sector donde los nombres propios reciben medallas, las nuevas generaciones van pidiendo paso, pero aún no han desbancado a los cazadores por excelencia de nuestro país. Hablamos de Don Juan Carlos, del empresario y coleccionista de Canalettos Juan Abelló, que continúa siendo el cazador número uno de España, además del mayor latifundista del país al acumular alrededor de 40.000 hectáreas en varias fincas.

Buena puntería

Algo le ocurre también a Samuel Flores, que disfruta de múltiples propiedades en Albacete. Le sigue en eso de acumular trofeos de caza Alberto Cortina que puede presumir de buena puntería, como su segunda mujer, Elena Cué, quien fue campeona de España de tiro a pichón. En esta familia, el amor por la caza ha pasado al hijo del primer matrimonio del empresario, el joven Alberto Cortina Koplowitz. También cazador es su tío Alberto Alcocer. Otra de las grandes escopetas del país es Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna. Regenta la yeguada Flor de Lys, una de las mejores en cría de caballos de pura raza árabe. La lista de ilustres también llega a la banca con nombres como Guillermo Fierro Eleta, casado en la actualidad con Lucrecia Botín-Sanz de Sautuola, hija del banquero Jaime Botín, también cazador. O Juan March de la Lastra, actual presidente de Banca March, es otro experto cazador. Ya sea en su finca Taroda, en Soria, o en Altarejos, la finca que su padre, Carlos March, posee en Sevilla.

Si tienen ya en su mente las estrellas Michelin de la caza, los decanos y algunos de sus relevos, ahora súbanse al jeep para dar un somero repaso por esa codiciada Milla de Oro, donde ser invitado a un ojeo no solo es sinónimo de engordar un pabellón de caza, también de cerrar un negocio.

Arrancamos en Cáceres, en la localidad de Alía, donde José María Aristrain, el empresario del acero tiene coto. En Alburquerque, Badajoz, está la Finca Azagala, de Alonso Álvarez de Toledo y Cabeza de Vaca, marqués de Valdueza. De aquí viajamos hasta Alhambra, en Ciudad Real. Allí está la Finca El Lobillo, de Juan Abelló. Muy cerca está Castellar de Santiago, donde Javier Medem de la Torriente es dueño de las fincas La Nava y Barranco de la Gomera. Estas son la meca de la caza menor y hasta son recomendadas por la prestigiosa marca de armas Beretta. Su padre, amigo de Franco, era también cazador. En esa misma zona, en Fuenllana, Pedro de Borbón y Dos Sicilias, María Contreras de Landaluce y José Manuel Landaluce llevan El Crespo, este famoso coto en Fuenllana, en Ciudad Real, que es uno de los mejor posicionados en las webs internacionales de caza.

Un cazador de la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco
Un cazador de la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco FOTO: mir_ical

También en un remoto pueblo de Ciudad Real llamado Luciana tiene Ana Patricia Botín su coto El Castaño. Una de las fincas estrella de esta zona es la de Alejandro Aznar, en Cabañeros, una propiedad que da origen al parque nacional. Pero si hay un latifundio VIP por excelencia ese está en Fuencaliente. Allí está La Garganta. Desde 2001 se convirtió en propiedad Lord Casvendish, el hombre más rico de Gran Bretaña. Ahora la regenta su hijo.

Toledo es otro punto caliente. En Navas de Estena está Las Cuevas, la finca de Alberto Cortina. En Hontanar se encuentran por una parte Ciguiñuelas, de los Sainz de Vicuña, estrechamente ligados a Sotogrande; Muelas, de Begoña Alzaburu, actual marquesa de las Claras, y El Maíllo, de los Comenge. En Retuerta del Bullaque está la propiedad del fallecido Alfonso Cortina. Muy cerca, en los Yébenes Abelló tiene tres propiedades y en Mazarambroz, José María Finat y Riva tiene su propiedad con palacio incluido. En Aranjuez, está La Flamenca, un paraíso para la caza de perdiz. Es propiedad de Manuel Falcó Anchorena, duque de Fernán Núñez y gestionada por Javier Corsini, íntimo de la Casa Real. Esta finca la visitó Letizia antes de ser reina. Pero esta es otra (gran) historia.