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Novedades en el caso del príncipe Andrés, el ‘dolor de cabeza’ que impide descansar a la Reina Isabel II

Aunque el servicio médico de la soberana le ha recomendado que se tome un respiro, los problemas legales de su hijo dificultan que pueda reponerse del todo

El príncipe Andrés junto a su madre la Reina Isabel II en una imagen de archivo
El príncipe Andrés junto a su madre la Reina Isabel II en una imagen de archivo FOTO: PA ©GTRESONLINE

La Reina Isabel II del Reino Unido no pasa por su mejor momento, al menos en lo que a salud se refiere. A sus 95 años, ha necesitado despejar su agenda oficial a lo largo de las próximas dos semanas para tomarse un respiro y descansar por prescripción médica. Lo que comenzó como un chascarrillo tras conocerse que su doctor le recomendó prescindir de la habitual copa de ginebra que tomaba antes de dormir, ha terminado convirtiéndose en un asunto de estado después de que la soberana haya cancelado in extremis importantes compromisos oficiales, como su presencia en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Glasgow, una cita en la que el país país se juega la buena relación con sus vecinos europeos en un turbio escenario postbrexit.

Aunque desde el Palacio de Buckingham llaman a la calma, entre los ciudadanos británicos se ha extendido cierto nivel de preocupación por su monarca, cuyo plan a llevar a cabo tras su muerte se hizo público a principios del pasado mes de septiembre. Par acallar las habladurías, la casa real británica ha difundido imágenes en las que la Reina Isabel II luce muy buen aspecto, y se ha detallado que mantendrá sus compromisos oficiales siempre que puedan llevarse a cabo a través de videoconferencia desde la comodidad de su casa.

Fuentes palaciegas confirman que el único mal que achaca a la Reina Isabel II es la fatiga, y que para combatirla solo necesita descansar. Por desgracia, su descanso se verá inevitablemente interrumpido por el proceso legal en el que su hijo Andrés se encuentra inmerso después de que Virginia Giuffre, víctima de Jeffrey Epstein -quien se suicidó en 2019 mientras cumplía condena en prisión-, le acusara de haber abusado sexualmente de ella cuando tan solo tenía dieciséis años. Se trata de un escabroso asunto que trae de cabeza a la casa real inglesa, y, como no, a una madre que teme fallecer antes de ver a su hijo completamente liberado de la justicia estadounidense.

Isabel II de Inglaterra y su hijo el príncipe Andrés
Isabel II de Inglaterra y su hijo el príncipe Andrés FOTO: Gtres Gtresonline

La supuesta víctima inició los trámites para llevar al príncipe Andrés a los tribunales el agosto pasado, y la notificación oficial llegó al Castillo de Windsor a finales del mismo mes, a pesar de los intentos del demandado para esquivarla. Sus abogados, que hasta ahora no habían movido ficha, acaban de responder a esta denuncia con un requerimiento al tribunal de Nueva York para que desestime la demanda de Virginia Giuffre, a quien acusan de buscar “otro día de pago” a costa de su representado. Además, los letrados apuntan en los documentos presentados en sede judicial al interés económico de la acusadora, quien se habría beneficiado en los últimos años de sus litigios “contra Epstein y otros”, haciéndose con importantes sumas de dinero con las que “la mayoría de la gente solo puede soñar”.

La estrategia de la defensa del duque de York parece encaminada a desmontar la veracidad de las acusaciones de Giuffre, algunas de extrema gravedad. En su denuncia inicial, la supuesta víctima declaró que había sido forzada “bajo amenazas directas y expresas de Epstein, Maxwell y el príncipe Andrés, a realizar actos sexuales con el príncipe Andrés, hasta el punto de temer la muerte, daños físicos u otras repercusiones en su contra si desobedecía, ya que los tres tenían conexiones poderosas, riqueza y autoridad”.

Virginia Giuffre, la mujer que acusó al príncipe Andrés de abuso sexual
Virginia Giuffre, la mujer que acusó al príncipe Andrés de abuso sexual AP

Aunque la casa real británica ha evitado pronunciarse sobre este asunto, ni que decir tiene que se trata de una de las polémicas más complicadas en las que la corona se ha visto envuelta y la que más quebraderos de cabeza ocasiona a la Reina Isabel II. La monarca y su hijo mediano siempre han estado muy unidos, y desde el entorno más cercano al Palacio de Buckingham se conoce que Andrés ha sido su ojito derecho desde que nació.

Ahora, solo ellos saben en qué punto se encuentra su relación, pero parece claro que para la Reina Isabel II, como madre y como mujer, no es plato de buen gusto encontrar el nombre de su hijo en titulares que hablan de abusos sexuales y lo relacionan con Jeffrey Epstein, uno de los magnates de Hollywood que más denuncias de este tipo acumula. Mientras, la monarca sigue centrada en su descanso, intentado que estos escándalos no pasen factura a su ya delicado estado de salud.