Gente

“Master negocio”: las cuentas abultadas de Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera

Acostumbrados a juzgar de forma inclemente en Masterchef, hoy son ellos los juzgados. Pasamos revista a sus cuentas

El FesTVal 2021 distingue con el premio Joan Ramón Mainat al programa 'Masterchef' de TVE
FESTVAL
  (Foto de ARCHIVO)
07/04/2021
El FesTVal 2021 distingue con el premio Joan Ramón Mainat al programa 'Masterchef' de TVE FESTVAL (Foto de ARCHIVO) 07/04/2021 FOTO: FESTVAL FESTVAL

Acostumbran a juzgar con mano dura y sin miramientos a los aprendices a chef que pasan por sus manos. Se han comido medio crudo a más de un famoso con ínfulas, sin el más leve pestañeo. Son Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz, los implacables jueces de MasterChef, reputados profesionales de la restauración y la cocina que sientan su cátedra desde hace 8 años en los fogones más famosos de la televisión. Pero... y a ellos, ¿quién les juzga? ¿Pasarían sus negocios la lupa que ellos le aplican a sus concursantes? ¿Superarían con nota sus números el duro momento post pandemia que viven los negocios del resto de los mortales? Analizamos sus empresas y estudiamos al detalle sus cuentas.

Jordi Cruz, el implacable

Su economía, probablemente, es la que menos se ha resentido con la crisis. Lejos del oropel y el protagonismo que dan los focos y los platos de televisión, Jordi Cruz (43) es «solo» el director de la cocina de Abac, no el dueño del negocio. Esta responsabilidad le corresponde al hombre que lleva las cuentas de la empresa, Josep María González Simó (75). Con él Jordi forma un binomio gastronómico y empresarial perfecto en el que, uno se ocupa de la parte contable del negocio, y el otro del éxito del mismo: los fogones. González Simó encabeza una de las empresas familiares hosteleras más importantes de Barcelona, ABaC Group. La idea de negocio es clara, invertir en alta cocina situando sus restaurantes en hoteles emblemáticos de la ciudad. Así han conseguido situar los restaurantes que dirige Cruz, ABaC, L’Angle, A Tempo y Ten’s, entre los más valorados de la oferta culinaria catalana. El grupo que lidera Jordi Cruz no está muy habituado a actualizar sus cuentas. ABaC, fundado en enero de 2000, no las presenta desde el año 2017. Entonces los brotes verdes hacían del restaurante un negocio floreciente y millonario. Con unas ganancias de 485.000 de euros en dicho ejercicio, los activos totales de la empresa sumaban la friolera de 6,7 millones de euros. Hoy su salud financiera es una incógnita.

Jordi Cruz
Jordi Cruz

Diferente es el caso de L’Angle, otro de los restaurantes del grupo. Gestionado a través de la sociedad Restaurant L´Angle SL, Jordi Cruz sí aparece, con un cargo directivo en el organigrama de la sociedad. El cocinero es «administrador persona jurídica», un cargo que designa a la persona elegida como representante de la sociedad. Dedicada al «asesoramiento a negocios de hostelería», las cifras revelan una caída del 60% en las cifras de negocio del año 2020, recién presentadas. Según datos del registro mercantil, el restaurante de Jordi Cruz facturó en el pasado ejercicio 121.000 euros, una cifra muy lejana a los casi 300.000 facturados el año anterior. Pero que no salten las alarmas, pese al mal año, la viabilidad de la empresa está a salvo gracias a un activo total que supera los 1,2 millones de euros y un patrimonio que roza los 900.000 euros.

Las empresas del cocinero catalán no se limitan solo a los restaurantes. Con un par de socios ha creado Vacuum Foodd S.L. Nacida con un capital de 60.000 euros y radicada en Terrassa (Barcelona), la empresa está dedicada a la «comercialización al por mayor y al por menor de productos de alimentación». Se desconoce si la nueva aventura de Jordi Cruz arroja o no números verdes, al haber sido creada hace ahora un año aún no ha depositado sus cuentas.

Pepe, el campechano

Pepe Rodríguez es, sin duda, de los tres jurados de MasterChef, el que más ha sentido la crisis. El Covid provocó el cierre de su restaurante, El Bohío, pero también le pasó factura en lo personal. Contrajo junto a su mujer, Mariví, la Covid-19 aunque tuvo la suerte de superarlo en unos pocos días. El Bohío, su restaurante de Illescas, sufrió los envites de la pandemia y corrió peor suerte. «Estamos en una situación límite, no las tengo todas conmigo. Aguantaremos hasta que ya no podamos», asumía resignado.

Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, cocineros del programa Masterchef. Para el duelo de cocineros. © Luis Díaz. 21/7/17
Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, cocineros del programa Masterchef. Para el duelo de cocineros. © Luis Díaz. 21/7/17 FOTO: Diaz La Razón

Hoy «El Bohío» remonta el vuelo a duras penas. Sus cuentas así lo reflejan. La bajada en la facturación del restaurante ha sido dramática. En el año 2020 los ingresos cayeron por encima del 50 por ciento, desde los 315.000 euros de 2019 hasta los 149.201 euros de 2020. Una realidad dramática que se explica con una sola cifra: el número de trabajadores, que descendió el último año desde los 120 a los 23. El negocio de Rodríguez se mantiene en pie a día de hoy gracias a que posee activos por valor de casi 1,3 millones de euros y un patrimonio por encima de 1 millón de euros.

Pero no todo han sido malas noticias para el toledano. Con el fin de sacar rédito a su experiencia como cocinero, montó en 2008 una consultoría especializada en restauración llamada «Asesoramiento Integral de Cocina SL», con la que ha conseguido unos beneficios tras impuestos de 28.386 euros.

El olfato de Samantha

Samantha Vallejo-Nágera ha sido la conductora excepcional del taller de recetas que Nutella ha ofrecido en el Consulado Italiano de Madrid.
Samantha Vallejo-Nágera ha sido la conductora excepcional del taller de recetas que Nutella ha ofrecido en el Consulado Italiano de Madrid.

Conocida por ser la única sin estrella Michelín, sus negocios no fueron nunca los restaurantes, sino una empresa de catering, Samantha Vallejo-Nágera Catering SL. Creada en el año 2000 y radicada en Alcobendas, Samantha es, de los tres MasterChef, la que mayor olfato empresarial ha mostrado. Aunque atendiendo a sus cuentas se trata de la que más perdió de los tres en el año 2020 (-502.582 euros), lo cierto es que la letra pequeña invita a pensar que no ha sido un mal año para ella. La cancelación de bodas y eventos, su fuente de ingresos, la obligó a acogerse a un ERTE entre marzo y octubre de 2020. Aparte solicitó varias líneas de crédito con diferentes entidades por valor de 800.000 euros, que fueron avalados por un crédito ICO, para conseguir liquidez. En sus cuentas reconoce haber realizado un ajuste de salarios, personal y haber renegociado los gastos con proveedores para hacer viable el negocio, que remonta con brío.