Rompe su silencio

Diego Gómez da detalles exclusivos de su relación con Isabel Pantoja como el motivo de su ruptura

El que fuese novio de la tonadillera durante tres años jamás ha hablado de cómo fueron sus inicios o su final. Él estaba enamorado, ella no

Diego Gómez
Diego GómezTardeAR

Isabel Pantoja lleva décadas en el ojo del huracán. Está ya acostumbrada. El pasado siempre le ancla y sus polémicas siempre le son recordadas, pues son muchos los asuntos que tiene por resolver y las cuentas pendientes con un sinfín de personas. La mayoría de ellas ya ha aireado sus trapos sucios en revistas y platós, aprovechando el beneficio económico que su denuncia pública resultaba para sus cuentas corrientes. Había una excepción durante todo este tiempo, Diego Gómez, sin duda su pareja más hermética y menos afín a los medios de comunicación. Nunca ha querido romper su silencio sobre los entresijos de lo vivido junto a la tonadillera durante tres apasionados años. Hasta ahora. No solo en una entrevista en el papel cuché, sino también en el programa de Telecinco ‘TardeAR’, donde ha desvelado detalles hasta ahora desconocidos de su romance.

La tonadillera Isabel Pantoja durante el concierto que ha ofrecido ese sábado en Zaragoza, con motivo de la Gira de 50 Aniversario.
La tonadillera Isabel Pantoja durante el concierto que ha ofrecido ese sábado en Zaragoza, con motivo de la Gira de 50 Aniversario. JAVIER BELVERAgencia EFE

Por ejemplo, ha puesto en conocimiento del público cómo se enamoró de Isabel Pantoja, detallando sus inicios: “Estamos en el casino Torrequebrada que es simbólico, porque ahí empieza mi relación con ella. Ella estaba alojada y yo encargo al jefe de cocina que hiciera una tarta, porque era su cumpleaños. Estaba su madre, Dulce, Isa Pantoja”, recuerda. “Lleve a Isabelita a ver el espectáculo de flamenco y se lo pasó genial. Me parecía muy atractiva, me llamó la atención, pero no pensaba que tendría una relación como la que llegué a tener. Coincidimos en la sala de juegos. Me preguntó qué día descansaba, le dije que el domingo y me preguntó si me apetecía cenar un día”, desvela que fue ella quien dio el primer paso.

Así se citaron Diego Gómez e Isabel Pantoja: “Ese domingo que descansaba, la recogí y fuimos a Fuengirola a casa de unos íntimos amigos suyos. Era muy divertida, cariñosa. Ella vivía en aquel momento una época feliz”, rememora cómo la conoció en uno de sus mejores momentos personales, antes de adentrarse de lleno en los infiernos que aún le atormentan. Eran otros tiempos, cuando “su hermano estaba viviendo en Miami, su madre, que era encantadora, la veía de vez en cuando. Me llevaba fenomenal con Kiko e Isa”. Todo era perfecto cuando tuvo Cantora como su segundo hogar, aunque no diesen el paso de vivir bajo el mismo techo más allá de pequeñas temporadas.

Quizá porque ya comenzaban a dibujarse actitudes que a él no le atraían tanto, que siempre mantuvo en elegante secreto, pero que ahora quiere compartir con el público: “Era difícil complacer económicamente a Isabel. El que se desplazaba era yo, ella estaba acostumbraba a un nivel de vida importante. Era muchísimo dinero”, desvelaba, a la vez que reconocía que “no me exigía nada. Se discute la idea de que ella solo ha ido con personas con dinero, yo vivía bien, tenía un buen puesto de trabajo, pero yo no era adinerado. Conmigo no fue lo que le movió”, quiere poner de relieve en defensa de su historia de amor. “Isabel se sentía querida, protegida y confiada conmigo. Estuve lo suficiente enamorado para estar tres años con ella”. Ahora bien, también es conocedor de que ella no se enamoró de él y que solo “me tuvo mucho afecto, pero las cosas fueron por un cauce que al final la relación se terminó”. Algo que Diego Gómez tenía asumido: “Yo era consciente que no era para toda la vida. Me era difícil seguir ese ritmo. No me arrepiento de esa relación, fue bonita mientras duró”.