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Dos matrimonios, dos hijos: la “zariña” toma el mando de Inditex en su momento personal más dulce

Marta Ortega toma el relevo de Pablo Isla al frente de un gigante que factura 20.000 millones de euros

El pasado sábado Marta Ortega hacía acto de presencia en la Madrid Horse Week. Como cada año, la hija de Amancio Ortega, asidua a la competición hípica de la capital, ocupaba uno de los dos palcos reservados a su nombre en la la zona central de la pista. Asidua a los concursos de saltos, donde hasta hace unos años competía, la “zariña” de Inditex, como familiarmente se le conoce, departía entre mesa y mesa con sus suegros Roberto Torretta y Carmen Echevarría, y su cuñada María, y saludaba de forma amigable al montón de conocidos del ambiente hípico que se daban cita en el pabellón 14 de IFEMA.

Nadie en ese momento sabía que esa joven enjuta, de aspecto algo tímido y de carácter afable, se había convertido “de facto” en la presidenta virtual del grupo Inditex, la empresa textil más importante del país y una de las cien compañías familiares con mayor facturación del mundo, según la Universidad Suiza de San Gallen, que se encarga de la elaborar el ranking cada año.

UN MOMENTO PERSONAL DULCE

Casada en noviembre de 2018 con Carlos Torretta, la herencia del emporio Inditex le llega a Marta en su mejor momento personal. Madre de dos hijos, Amancio (8), fruto de su relación con el jinete Sergio Álvarez Moya, y Matilda, nacida en marzo de 2020, Marta vive un momento dulce en lo personal como ha demostrado este fin de semana. Feliz y muy pendiente de su pequeña, la joven se mostraba relajada pese a la responsabilidad del cargo que acababa de asumir y que le tocará afrontar a partir del próximo 1 de abril de 2022, momento en que relevará a Pablo Isla en el cargo.

El presidente de Inditex, Pablo Isla, durante el encuentro informativo virtual
El presidente de Inditex, Pablo Isla, durante el encuentro informativo virtual FOTO: Inditex EFE

Marta, que ha heredado el espíritu emprendedor de su padre, encara la responsabilidad de dirigir una empresa con una facturación de 20.402 millones de euros en 2020. La “zariña” tendrá que dar un paso adelante en cuanto a su exposición pública, algo que hasta el momento ha intentado llevar de la mejor manera posible, sabedora del interés que su vida privada genera en los medios. Su pico de exposición, muy a su pesar, coincidió con su separación de su primer marido Sergio Álvarez Moya, en enero de 2015. Sus intentos de salvar el matrimonio acabaron en una separación pretendidamente amistosa, que hizo correr ríos de tinta. El jinete, en su momento número 1 en la disciplina de salto en España y en el puesto 26 del Ranking Mundial según la FEI (Federación Ecuestre Internacional), lo era en parte gracias a Carlo 273, un caballo de 3 millones de euros, comprado por su suegro Amancio Ortega y a nombre de su hija Marta.

SU PEOR MOMENTO MEDIÁTICO

Los negocios apuntaban a uno de los motivos de discordia a la hora de llegar un acuerdo en la separación. Se deslizaba que el jinete reclamaba una contraprestación por llegar a un acuerdo en los términos de la custodia del pequeño Amancio. Sergio no quería perder el estatus alcanzado como criador de caballos, un negocio que al margen de su buen hacer como jinete, le había reportado pingües beneficios. Hasta entonces era socio de su hermano mediano, Julio, en la empresa AM Horses, dedicada a la compra-venta de caballos. Valga como muestra que el mismo año de su separación el asturiano vendió por una cifra millonaria al millonario ruso Alexander Onishenko su corcel Zipper, con el que ganó en 2012 el Gran Premio-Copa del Mundo de Verona. Lo mismo hizo en julio, cuando vendió la yegua Babilonia, con la que se alzó con el Gran Premio del CSI2, a la princesa Haya de Jordania. Finalmente la sangre no llegó al río, y la intermediación de Amancio Ortega, con el que Sergio tenía desde siempre excelente relación, hizo que la separación se hiciera de mutuo acuerdo y dentro de los cauces de la discreción que nunca debió perder. Hoy en día, como pudimos ver este fin de semana en Madrid dónde se les pudo fotografiar charlando de manera afable, Marta y Sergio son dos ex bien avenidos que mantienen una relación de lo más cordial.

FILE - Marta Ortega daughter of Inditex chief Amancio Ortega, Europe's richest man, and her husband Sergio Alvarez talk during the Madrid Open tennis tournament in Madrid, Spain, Saturday, May 10, 2014 . Spanish textile maker Inditex says that Marta Ortega will become its new chairwoman. Inditex’s board of directors has named the 37-year-old Ortega to replace Pablo Isla in April. (AP Photo/Daniel Ochoa de Olza)
FILE - Marta Ortega daughter of Inditex chief Amancio Ortega, Europe's richest man, and her husband Sergio Alvarez talk during the Madrid Open tennis tournament in Madrid, Spain, Saturday, May 10, 2014 . Spanish textile maker Inditex says that Marta Ortega will become its new chairwoman. Inditex’s board of directors has named the 37-year-old Ortega to replace Pablo Isla in April. (AP Photo/Daniel Ochoa de Olza) FOTO: Daniel Ochoa de Olza AP

Marta, que el próximo 10 de enero cumplirá 38 años, se convertirá en la joven presidenta a los mandos de un consejo de administración del gigante textil español. El foco mediático se centrará en la joven que, pese a todo lo lleva con bastante filosofía. “He vivido en esta empresa desde mi infancia y he aprendido de todos los grandes profesional con los que he trabajado durante 15 años”, aseguraba Marta tras anunciarse su designación. “Me siento profundamente honrada y comprometida por la confianza que se ha depositado en mí y enormemente ilusionada por el futuro que entre todos vamos acometer”.

La tarea no es pequeña, pero Marta conoce la empresa desde sus cimientos. Tras estudiar el bachillerato en Suiza, estudió empresariales en la Escuela de Negocios de Universidad de Londres donde se licenció en 2007 en la especialidad de empresariado internacional. Ese mismo año comenzó a trabajar para la empresa Inditex, como una dependienta más en la tienda londinense de Zara en el barrio de Chelsea. Tras pasar por distintas departamentos de la empresa, hasta abril, seguirá trabajando en el departamento de diseño de las colecciones de moda, donde se ha dedicado mayoritariamente al área de diseño. Pese a que se trata de un relevo que ha cogido por sorpresa a todo el mundo, la joven daba pistas hace unos meses del cambio en su vida. La “zariña”, recelosa a cualquier exposición mediática, concedía una entrevista para el WSJ Magazine, la revista del periódico estadounidense The Wall Street Journal. En un preludio de la que será su nueva etapa vital la joven reconocía que había nacido para dirigir Zara y el resto de tiendas del grupo. “Me gustaría estar cerca del producto, que fue lo que mi padre siempre hizo, estaré donde la empresa más me necesite”.