Europa “burla” las sanciones para enviar material médico a Irán

Operación conjunta de Francia, Alemania y Reino Unido para ayudar a Teherán frente al coronavirus y tratar de salvar el acuerdo nuclear

Coronavirus in Iran
Policías iraníes bloquean una autopista en las afueras de Teherán para hacer controles de posibles contagiosABEDIN TAHERKENAREHEFE

Francia, Alemania y Reino Unido han concluido “con éxito” el primer envío de suministros médicos a Irán gracias al canal INSTEX, un instrumento que busca facilitar transacciones con Teherán que no sean en dólares y que está considerado un elemento clave para salvar los compromisos del acuerdo nuclear.

“Estos bienes están ahora en Irán”, ha informado la nota oficial, difundida por el Ministerio de Exteriores alemán y en la que no se especifica ningún detalle sobre este envío, previsiblemente destinado a reforzar la capacidad iraní frente a la pandemia de coronavirus.

Irán ha registrado una considerable subida en el número de casos de coronavirus, tras contabilizar 3.111 en las últimas 24 horas, lo que eleva el total de contagios a 44.606, según ha informado este martes el portavoz del Ministerio de Salud, Kianush Jahanpour. El balance de víctimas mortales es de 2.898.

El INSTEX, el Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales, fue creado en enero de 2019 está considerado un elemento clave para salvar el acuerdo nuclear. Según Londres, París y Berlín, este canal representa "un solución sostenible y a largo plazo para el comercio legítimo entre Europa e Irán" y las partes implicadas aspiran ahora a "reforzarlo".

La portavoz del Ministerio de Exteriores francés ha confirmado la utilización de este mecanismo y su importancia para mantener viva la cooperación, si bien ha recordado a Irán que debe “respetar las obligaciones” y colaborar “plenamente” con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Dicha organización ha acusado a Irán de limitar las inspecciones, así como de almacenar uranio enriquecido por encima de los niveles considerados admisibles.

El acuerdo de 2015 prometía a Irán una relajación de las sanciones internacionales a cambio de garantías sobre su industria atómica, pero la decisión del Gobierno de Donald Trump de romper los compromisos en 2018 ha dejado el texto en la cuerda floja.

Teherán, que ha anunciado sucesivos incumplimientos en los últimos meses de los límites firmados hace cinco años, ha acusado a las potencias europeas firmantes de no hacer lo suficiente por salvar el acuerdo y de seguir las directrices de Washington. También ha culpado a la Casa Blanca de impedir con sus sanciones la lucha contra la pandemia de coronavirus.

Las autoridades iraníes no han reaccionado a la utilización inédita del INSTEX, que sin embargo sí ha sido recogida por lo principales medios oficiales de la República Islámica.

La UE destina 240 millones para los refugiados sirios

Por otro lado, la Unión Europea ha otorgado también hoy cerca de 240 millones de euros para mejorar la atención sanitaria de los refugiados sirios y personas vulnerables en Irak, Jordania y el Líbano en plena pandemia de coronavirus, con lo que la ayuda total europea concedida a estas personas asciende a más de 2.000 millones.

"En el octavo año de la crisis siria, que ha desplazado a la mitad de la población del país, la UE sigue apoyando a los refugiados sirios y a los países vecinos que los albergan", indicó en un comunicado el alto representante de la Unión para la Política Exterior, Josep Borrell.

Esta nueva ayuda se centrará en sectores “críticos”, como la asistencia social, la sanidad, la educación y la protección de los menores. De esta asistencia, cien millones de euros reforzarán los hogares de los refugiados, 57,5 millones mejorarán el sistema educativo de estas personas, 27,5 millones promocionarán una educación inclusiva en los campos de refugiados y 10,5 millones irán destinados a la protección de la infancia en el Líbano.

Otros 22 millones de euros se dirigirán al sistema sanitario y 11 millones se centrarán en mejorar las condiciones de las mujeres en Jordania. Por último, 10 millones de euros se dedicarán a crear mejores condiciones en las viviendas en Ninewa, en Irak, así como a respaldar la construcción de la paz.