Vuelven las protestas a la Siria de Asad

La caída de la libra siria y la desorbitada subida de los productos básicos llevan a cientos de sirios a manifestarse contra el régimen

Syrians flee violence in Idlib
Las familias sirias vuelven a abandonar Idlib con la vuelta de los bombardeos-/PPI via ZUMA Wire/dpa -/PPI via ZUMA Wire/dpa

La Siria de Bachar al Asad empieza a tambalearse de nuevo, tras varios días de manifestaciones en la ciudad oficialista de Sueida, de mayoría drusa, donde decenas de personas se han echado a la calle para protestar por la corrupción y difícil situación económica. La caída estrepitosa de la libra siria frente al dólar, que hoy se cambia a 3.000 libras por un dólar, cuando en 2011 era 50 libras por dólar, y la subida desorbitada de los productos básicos y medicinas ha llevado a cientos de sirios pro-gobierno a denunciar el deterioro de las condiciones de vida y a exigir, incluso, la caída de al Asad.

Las manifestaciones coinciden con el 20º aniversario de la muerte de Hafez al Asad, que en su lecho de muerte cambió la Constitución para dar todos los poderes a su hijo Bachar.

Cánticos como “la gente quiere que caiga el régimen” que se escucharon durante la “Primavera Árabe” han vuelto a sonar en las calles de centro de Sueida y otras ciudades como Deraa, al sur de Damasco. En Tafas, al oeste de Deraa, el Gobierno ha recurrido a la represión policial después de una serie de ataques contra funcionarios y Fuerzas de Seguridad pro-Asad. También en la rebelde Idlib ha habido hoy protestas por la subida del pan. En esta región controlada por yihadistas viven tres millones de habitantes, la mayoría dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

Si un régimen no puede controlar los precios, entonces tiene que retirarse”, denuncia a LA RAZÓN Abdu Jabasini, un activista sirio, en una conversación por WhatsApp.

En todos los países, un hombre se inmola por el interés del pueblo, mientras que, en Siria, la gente está muriendo por un solo hombre”, exclama Jabasini, en referencia a los casi 11 años de conflicto civil.

Durante la última década, la guerra ha matado a más de 380.000 sirios y desplazado a casi la mitad de la población. Con la ayuda de Irán y Rusia, Al Asad ha recuperado el control sobre gran parte del territorio del país, a excepción del noroeste que aún esta controlado por los rebeldes. Sin embargo, el coste militar ha convertido a Siria en un estado ruinoso con una economía al borde del colapso con una pérdida de 400 mil millones de dólares, lo que representa el 75% del PIB desde que comenzó la guerra.

Irán y Rusia, sus aliados, sufren

El Gobierno de Damasco no puede proporcionar servicios básicos, y hay escasez de alimentos, gasolina, gas y otros bienes, además de los continuos apagones de la electricidad. Debido a la crisis económica en Irán, el principal patrocinador de Asad, los ingresos del gobierno se han visto afectados. También los propios problemas económicos de Rusia hacen que Moscú sea incapaz de seguir financiando la guerra siria. La profunda crisis financiera ha condenado al 80% de la población siria a vivir en la pobreza. En mayo, la ONU declaró que 9,3 millones de personas, más de la mitad de la población siria, padece “inseguridad alimentaria”.

A esto se añaden las sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos al país que han impedido la muy necesaria ayuda humanitaria. Desde Estados Unidos se han renovado las sanciones a Siria con la denominada Ley César que se aplicarán a todas las naciones, empresas y personalidades que intenten colaborar con el régimen sirio y por ende, contra Rusia, Irán o China, principalmente, que combaten del lado de Al Asad.

No está claro si las nuevas sanciones debilitarán el régimen de Asad o lo empujarán a las reformas, a renunciar o cambiar su comportamiento”, explica a LA RAZÓN Jeder Jadour del Centro Carnegie Middle East.

“El colapso económico podría ser increíblemente destructivo para Siria”, sentencia Jadour.

Según el analista, la crisis monetaria se ha visto agravada por las consecuencias de la crisis bancaria del vecino Líbano y la pandemia de la covid-19. “La caída de la libra siria se aceleró desde mediados de octubre en adelante, cuando la crisis financiera del Líbano ahogó la afluencia de divisas. El aumento de las deudas libanesas y la imposibilidad de pagarlas llevaron a la imposición de controles de capital”, explicó.

Bombardeos sobre Idlib

El régimen de Al Asad tiene más de un frente abierto. Al descontento social por la crisis económica se suma la reanudación de los combates en Idlib, el último bastión rebelde del país. Por primera vez, este lunes se rompió el alto el fuego, acordado entre Rusia y Turquía en marzo, después de que aviones de combate rusos bombardearan poblaciones rebeldes limítrofes con el sur de Idlib.

Los escombros de unas casas después de un bombardeo en el sur de Idlib
Los escombros de unas casas después de un bombardeo en el sur de IdlibAP

Esto llevó a “más de 5.800 civiles a huir en las últimas 24 horas”, denunció el Grupo Sirio de Coordinación de Repuesta, un equipo de trabajadores humanitarios. Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, registró 15 bombardeos en la jornada del martes que atribuyó a Rusia. Al menos un civil murió en la población de Kansafra, según el OSDH.