Rebrote en Leicester: 400.000 británicos confinados por un contagio entre niños

En pleno plan de desescalada, Boris Johnson ordena el cierre de la actividad no esencial y los colegios por el aumento de positivos

Cuando ni siquiera han entrado aún todas las medidas de su plan de desescalada, el Gobierno de Boris Johnson se ha visto obligado a imponer de nuevo el confinamiento en la ciudad de Leicester (centro Inglaterra), debido un rebrote de los casos de la pandemia del nuevo coronavirus, cuya gestión está valiendo grandes críticas al inquilino de Downing Street, que tardó más que el resto de líderes de países vecinos en imponer inicialmente la cuarentena el pasado mes de marzo. Con 43.730 fallecidos, Reino Unido es hoy el país más afectado de Europa por la covid-19.

Los comercios que venden artículos no esenciales y las escuelas de Leicester deberán volver a cerrar sus puertas tan sólo unos días después de haberlas abierto. Y por otra parte, el plan de desescalada que a partir de este sábado entrará en vigor en el resto de Inglaterra con la reapertura de bares y restaurantes también quedará suspendido en esta ciudad de alrededor de 400.000 habitantes.

El Ejecutivo ya había advertido que las medidas están en continua revisión y no dudaría en imponer de nuevo las restricciones en caso de que fuera necesario a nivel local o general.

En este sentido, Leicester llevaba días bajo el radar de las autoridades quien finalmente han decidido actuar tras comprobar que el ratio de infecciones durante los siete días previos al 21 de junio fue de 135 casos por cada 100.000 habitantes, según explicó el ministro de Salud, Matt Hancock, una cifra tres veces por encima de la registrada en las siguientes localidades con mayor tasa de contagios.

En Bradford, Barnsley y Rochdale, los otros puntos más problemáticos en Inglaterra, se detectaron 45 positivos por 100.000 habitantes esa misma semana.

Hancock detalló que el Gobierno, con mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, modificará la ley en los próximos días para facilitar la aplicación de confinamientos locales en caso de rebrotes del virus. Por ahora, el Ejecutivo “está recomendado que solo se produzcan desplazamientos esenciales desde y hacia Leicester” y espera que “la gran mayoría de la población cumpla esas normas”, subrayó el ministro.

Las medidas impuestas en esta ciudad permanecerán en vigor durante al menos dos semanas, si bien serán revisadas de manera regular, con la posibilidad de extender el confinamiento si resulta necesario para contener los brotes.

Según explicó el titular de Sanidad, los colegios han sido cerrados dado que los menores han resultado particularmente afectados y hay riesgo de que éstos puedan contagiar a otras personas. “Para ser claros, los niños tienen un riesgo muy bajo de sufrir del covid-19, pero hemos estado mirando la proporción de niños que han dado positivo y, por lo tanto, de transmitir la enfermedad”, señaló en una intervención en los Comunes.

Los orígenes del rebrote en Leicester no quedan claros. Según la prensa local, podrían haber sido una planta de procesamiento de alimentos y un hospital. No obstante, el hecho de que la ciudad cuente con una importante población inmigrante y altos niveles de diabetes consecuencia de la pobreza, vuelve a poner sobre la palestra las diferencias ocasionadas por la pandemia en las zonas más desfavorecidas.

Asimismo, la ciudad cuenta con amplio número de habitantes de raza negra y, según varios estudio, el covid-19 golpea a estos grupos dos y tres veces más que a la población blanca, por causas que los expertos aún no han conseguido descifrar.

El alcalde laborista se opone

No está nada claro que vayan a conseguir alguna diferencia con estas medidas. Si el virus está descontrolado o se transmite sin restricciones, no entiendo qué van a lograr encerrándonos dos semanas más”, criticó Peter Soulsby, el alcalde de laborista de la ciudad.

Por otra parte, este miércoles está previsto que el Gobierno publique la lista de países con los que ha cerrado “corredores aéreos” para que los pasajeros puedan volar sin ninguna restricción. Entre ellos, según la prensa, estará España, uno de los destinos más populares entre los británicos. El Gobierno español ya quitó el pasado 21 de junio la cuarentena impuesta a los pasajeros procedentes del Reino Unido, pero a día de hoy, Downing Street sigue imponiendo dos semanas de aislamiento a todo aquel que llegue al país, ya sea británico o extranjero.