Movimientos de tropas en la frontera bielorrusa: ejercicios militares de EE UU y maniobras antiterroristas de Rusia

El presidente bielorruso asegura que es necesario que Moscú y Minsk preparen sus ejércitos para “contrarrestar” una posible agresión exterior

Estados Unidos ha desplegado tropas y tanques desde principios de este mes en Lituania, a tan solo 15 kilómetros de la frontera bielorrusa. Se trata de maniobras de la OTAN que durarán hasta noviembre en las que se pondrán a prueba los sistemas internacionales de defensa antiaérea de la Alianza Atlántica. Y aunque el Ministerio de Defensa lituano asegura que el despliegue había sido programado anteriormente, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, considera una amenaza directa el aumento de la presencia militar de la OTAN en sus puertas. Ya denunció ayer, durante su reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, que “a 15 kilómetros de la frontera bielorrusa, Estados Unidos ha desplegado tropas y tanques”, lo que obligó a Minsk a movilizar a su ejército en la región de Grodno, limítrofe con Lituania y Polonia.

"Es necesario que Moscú y Minsk preparen sus ejércitos para “contrarrestar” una posible agresión exterior, aseguró. Desde ayer, están desplegadas tropas rusas en Bielorrusia para las maniobras antiterroristas ‘Fraternidad eslava’, aunque Putin aseguró ayer que volverán a sus bases cuando terminen los ejercicios.

Putin subrayó que Moscú cumplirá con sus obligaciones en el marco de la Unión Estatal y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, el brazo armado del espacio postsoviético. “Vemos a Bielorrusia como nuestro aliado más cercano y, sin lugar a dudas (...), cumpliremos todos nuestras obligaciones”, señaló. Recordó que esas obligaciones fueron suscritas en 1994, justo cuando Lukashenko llegó al poder. “Como ya dije, independientemente de quién se encuentre en el poder en dicho momento, el país debe cumplir esos compromisos”, dijo.

Para evitar “especulaciones”, Putin subrayó que las maniobras antiterroristas “Fraternidad eslava”, que comenzaron el lunes en territorio bielorruso, fueron acordadas en 2019 y no son una respuesta a los sucesos en Minsk.