EE UU envía dos aviones de combate a Oriente Medio para intimidar a Irán

El viaje de dos bombarderos “B-52” que pueden llevar armas nucleares busca demostrar la rápida capacidad con la que Washington puede desplegare en Oriente Medio en un corto periodo de tiempo

El Pentágono, en Arlington, Virginia
El Pentágono, en Arlington, VirginiaERIN SCOTTREUTERS

Las Fuerzas Armadas de EE.UU. anunciaron ayer que dos aviones de combate atravesaron los miles de kilómetros que separan el estado estadounidense de Luisiana de Oriente Medio, en una muestra de poderío militar y en lo que supone un intento de intimidar a Irán.

El viaje de los aviones, dos bombarderos "B-52" que pueden llevar armas nucleares, busca demostrar la rápida capacidad con la que Washington puede desplegare en Oriente Medio en un corto periodo de tiempo, explicó este jueves en un comunicado el comandante del Mando Central de EE.UU., Frank McKenzie.

Además, esta acción tiene un especial simbolismo en un momento en el que el presidente de saliente de EE.UU., Donald Trump, ha ordenado reducir el número de tropas en Irak y Afganistán, países en los que la República Islámica tiene fuertes intereses.

Aunque el comunicado del Mando Central no menciona a Irán, McKenzie sí lanzó una amenaza velada: “cualquier adversario potencial debe entender que ninguna nación del planeta está más preparada y tiene mayor capacidad para desplegar rápidamente poderes de combate adicionales ante cualquier agresión”.

"Nosotros -añadió- no buscamos conflictos, pero debemos mantener el compromiso de responder a cualquier contingencia o de oponernos a cualquier agresión".

Un militar de alto rango, que habló con la prensa bajo condición de anonimato para dar detalles de la misión, aseguró que EE.UU. cree que el riesgo de ataques iraníes en la región es más alto de lo normal y, por ello, el Pentágono quería enviar con los aviones un mensaje contundente a Teherán.

En concreto, el Pentágono está preocupado ante un potencial ataque de Irán en respuesta al asesinato el 27 de noviembre del eminente científico nuclear Mohsen Fajrizadeh, del que Teherán ha responsabilizado a Israel, EE.UU. y al grupo opositor en el exilio Muyahidin al Jalq.

También existe preocupación por la posibilidad de que la República Islámica lance un ataque en torno al aniversario que se cumple el 3 de enero de la muerte del poderoso general de la Guardia Revolucionaria Qasem Soleimaní por un bombardeo selectivo estadounidense en Bagdad. EFE