Enrico Letta, un moderado para guiar a la socialdemocracia en Italia

El ex primer ministro acepta volver a la primera línea política y presentarse como candidato a secretario general del PD, la mayor formación de centro izquierda del país

Enrico Letta se mudó a París tras perder en 2014 la presidencia del Gobierno por una maniobra de Renzi
Enrico Letta se mudó a París tras perder en 2014 la presidencia del Gobierno por una maniobra de RenziRemo Casilli

Enrico Letta (Pisa, 1966) era una nueva cara en el viejo teatro político italiano. Ministro en varias ocasiones, subsecretario de Presidencia con Romano Prodi y uno de los fundadores del Partido Democrático (PD), en abril de 2013 recibió el encargo de formar Gobierno del entonces presidente de la República, Giorgio Napolitano. Su compañero de partido, el ex comunista Pier Luigi Bersani, había ganado las elecciones, pero no había sido capaz de aglutinar una mayoría parlamentaria. Hacía falta una figura más inclusiva, capaz de llegar a acuerdos con unos y otros. Y, así, por descarte llegó Letta.

Fue primer ministro menos de un año. Hasta que las diferentes corrientes de su partido enterraron el alto el fuego para volver a una guerra civil constante. En uno de los bandos despuntaba un joven ambicioso llamado Matteo Renzi, al frente del Ayuntamiento de Florencia. Fue él quien trató de convencer a Letta de que no pasaría nada, antes de clavarle un cuchillo por la espalda. Como hizo siempre, Renzi atacó al que creía más débil. Ocupó su puesto y Letta se apartó de la política, desencantado por las batallas intestinas de los suyos.

Había permanecido en un segundo plano hasta ahora, cuando el PD ha recurrido a él en medio de la tormenta. Letta se lo pensó dos veces y, tras 48 horas de reflexión, aceptó el encargo. «Lo hago por amor a la política y por pasión a los valores democráticos», dijo este viernes en un vídeo emitido en sus redes sociales. Su coronación como nuevo secretario del partido, después de la dimisión de Nicola Zingaretti, será oficial este domingo en una asamblea que se celebrará online y en la que debería ser ratificado por aclamación.

Ese lapso en el que se mantuvo alejado de la primera línea se tradujo en una suerte de exilio psicológico en París. Se trasladó allí para impartir clases en la prestigiosa escuela de pensamiento político Sciences Po. Más tarde, fue nombrado presidente del Instituto Jacques Delors, un personaje al que ha estado muy ligado y a quien cita a menudo.

Letta reforzó su perfil europeísta y cultivó una figura académica que subraya sus cualidades. Con él, los socialdemócratas miran más al centro. Se le considera un moderado, de carácter democristiano y reformista. Un hombre de reconocido prestigio para recomponer el centro izquierda.

Su irrupción se mueve en la onda de la llegada de Mario Draghi a la presidencia del Gobierno. Representan unos mismos valores, por lo que el PD no hace más que replicar la línea del primer ministro al que apoya. El actual Gobierno de concentración desmanteló el anterior Ejecutivo formado por el PD y el Movimiento 5 Estrellas (M5E). Y, curiosamente, ambos partidos se han apresurado a renovar su liderazgo, con figuras de un perfil muy similar. En el caso del M5E, el ex primer ministro Giuseppe Conte será el encargado de pilotar la nueva estrategia. Las dos formaciones competirán por un mismo espacio en el centroizquierda.

Lucha entre ex «premiers»

Uno de los principales retos para Letta será manejar esta convivencia con el M5E, con el que en los últimos tiempos el Partido Democrático había tratado de configurar una alianza para atraer a un votante progresista y moderado. Conte facilita esta tarea, pero ambos se disputarán un mismo voto. El otro desafío para el nuevo líder socialdemócrata será enterrar esa disputa crónica entre facciones que caracteriza su partido. La misma que acabó con él hace siete años. Renzi abrió una fase para laminarlas, pero no mediante el pacto, sino por aniquilación. Su mandato abrió aún más heridas. Zingaretti también probó suerte en vano y a Letta le corresponde el enésimo intento.