Europa

La UE y la OTAN responden al chantaje migratorio de Lukashenko

Bruselas anuncia nuevas sanciones contra el régimen bielorruso por enviar inmigrantes a las fronteras comunitarias. Polonia rechaza la ayuda europea y despliega a 12.000 soldados

En las últimas horas, tanto las instituciones comunitarias como la OTAN han redoblado su presión contra el régimen bielorruso de Alexander Lukanshenko, quien está utilizando las llegadas masivas de migrantes para desestabilizar a la Unión Europea como arma de chantaje político.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, salió ayer en defensa de Polonia, uno de los países más afectados junto a Lituania y Letonia. «El uso de migrantes como una táctica híbrida por parte de Bielorrusia es inaceptable. La OTAN se solidariza con Polonia y todos nuestros aliados en la región», aseguró ayer el político noruego en un mensaje difundido a través de su cuenta de Twitter tras entrevistarse con el presidente del país, Adrzej Duda.

Las tensiones entre el considerado el último dictador de Europa y los Veintisiete han ido «in crescendo» desde que el club comunitario no reconociese las últimas elecciones presidenciales celebradas en el país en agosto de 2020, tachadas de pucherazo por parte de la comunidad internacional. Tras las protestas desatadas por los opositores y la brutal represión contra los manifestantes, la UE puso en marcha sanciones económicas que podrían ampliarse los próximos días.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ya abrió la puerta este pasado lunes a una nueva batería de castigos que incluyan a las compañías aéreas de países fuera del bloque comunitario. «La UE estudiará en particular cómo sancionar a las compañías aéreas de países terceros que participen en la trata de seres humanos, por ejemplo, a través de una lista negra», explicó la presidenta del Ejecutivo comunitario en un comunicado. En los últimos meses, los países vecinos de Bielorrusia denuncian que Lukashenko ha estado facilitando vuelos de terceros países como Irak o Turquía, lo que ha obligado al máximo representante de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, a negociar con estos países para intentar paralizar este singular puente aéreo.

«Las autoridades bielorrusas deben comprender que presionar a la UE con la instrumentalización cínica de migrantes no les ayudará en sus fines», aseguró también Von der Leyen en su comunicado.

Vuelos a Bielorrusia
Vuelos a Bielorrusia FOTO: José Luis Montoro

En realidad, Lukaskenko no es el único mandatario que ha utilizado los flujos migratorios para poner contra las cuerdas a los Veintisiete. Todo indica que es tan solo un alumno aventajado de Recep Tayyip Erdogan y Mohamed VI. Desde que estallara la crisis de refugiados del año 2105 con oleadas masivas de refugiados sirios, los países europeos han sido incapaces de llegar a un pacto para modificar las reglas de asilo europeas y el blindaje de fronteras se ha convertido en el único punto de encuentro entre norte y sur del club comunitario.

A pesar de esto, la Comisión Europea rechaza financiar con dinero europeo muros o alambradas para frenar la inmigración. En la última cumbre europea, este tema fue discutido después de que un grupo de países formado por Austria, Bulgaria, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Grecia, Hungría, Letonia, Litauania, Polonia y Eslovaquia firmaran una petición en tal sentido.

La crisis en la frontera oriental de Polonia se agudiza con el paso de los días, el Gobierno tiene desplegados a 12,000 efectivos en la línea divisoria con Bielorrusia. Con una valla de púas y un estado de emergencia localizado, el ejecutivo liderado por Jaroslaw Kaczynski se niega a recibir la ayuda ofrecida por Bruselas a través de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y de Policía (Europol). Varsovia también declinó la oferta de Alemania de enviar a personal militar a la zona afectada.

El martes por la mañana el equipo de gestión de crisis se reunió de emergencia debido a la escalada de tensión en el paso fronterizo cerca de la localidad de Kuźnica, cerrado desde ayer. El presidente Andrzej Duda señaló en una rueda de prensa posterior que Polonia no precisa de ayuda material. “Vigilamos la situación en todo momento. Hay suficientes soldados, guardias fronterizos, policías y la infraestructura es suficiente. Tenemos el control de la situación”, aseguró. Duda también afirmó que el gobierno se encuentra en constante contacto con los aliados de Polonia, entre ellos el Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y altos funcionarios comunitarios. El presidente aprovechó su intervención para pedir a la oposición en el país “responsabilidad política”, después de numerosas críticas por la manera en la que el gobierno está atajando la crisis.

Desde el inicio de los movimientos migratorios el pasado julio, Polonia no ha rechazado los constantes ofrecimientos de las instituciones europeas para movilizar a sus funcionarios sobre el terreno. La oposición, liderada por el ex primer ministro Donald Tusk, sigue reiterando la necesidad de compartir la responsabilidad de las fronteras polacas, pero también europeas, con Frontex y Europol. Tusk, en rueda de prensa, incluso llegó a pedir la aplicación del artículo 4 de la OTAN, que contempla la apertura de consultas cuando una de las partes ve amenazada su integridad territorial, la independencia política o la seguridad.

Reunidos en sesión plenaria a última hora de ayer, la cámara baja del parlamento polaco (Sejm), los políticos de la oposición pidieron al presidente la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional, esto obligaría al ejecutivo a abrir la mesa de discusión e integrar a la oposición. De viaje oficial en Eslovaquia, Duda no ha comentado la petición hecha en el Sejm.

Hasta ahora la estrategia del gobierno polaco se centra en pedir a la Unión Europea un aumento de las sanciones económicas al régimen de Alexandr Lukashenko. Desde el paso fronterizo de Kuźnica el primer ministro, Mateusz Morawiecki, escribió a través de una red social que “El cierre de la frontera polaca es nuestro interés nacional. Pero hoy está en juego la estabilidad y la seguridad de toda la UE”. Más tarde, en sesión plenaria, Morawiecki apuntó directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, detrás de la crisis fronteriza. “Este último ataque de Lukashenko, cuyo ejecutor y principal es el presidente Putin, muestra la determinación de reconstruir el imperio ruso, a la que los polacos debemos oponernos”, apuntó desde la tribuna.