La debilitada izquierda francesa no remonta en las encuestas

La socialista Anne Hidalgo reconoce que la candidatura de Taubira divide aún más el voto izquierdista

Intención de voto
Intención de voto FOTO: José Luis Montoro

A menos de tres meses de las elecciones presidenciales en Francia, la lista de candidatos de izquierda sigue haciéndose más larga y menos eficaz. Este sábado, Christiane Taubira, de 69 años, nacida en la Guyana Francesa y antigua ministra de Justicia bajo el Gobierno de François Hollande, finalmente oficializó su candidatura, ofreciendo un aumento del salario mínimo a 1.400 euros netos mensuales, la contratación de 100.000 médicos y la eliminación del IVA sobre los productos de la agricultura ecológica, entre otros puntos de su plan de campaña. Pero le hace un flaco favor a su tendencia política, pues se convierte en la sexta figura de izquierda en lanzarse a las presidenciales de este año.

Antes ya se contaban Anne Hidalgo, alcaldesa de París; Jean-Luc Mélenchon, candidato de extrema izquierda; Yannick Jadot, representante del partido verde ecologista; Fabien Roussel, del Partido Comunista Francés y Arnaud Montebourg, cuyo proyecto «La Remontada» nunca logró convencer a nadie y está próximo a abandonar la carrera. Ninguno de ellos, ni siquiera los más conocidos como Hidalgo o Mélenchon, supera el 10% de intención de voto según los últimos sondeos. Las seis candidaturas de izquierda, en este momento, sólo inspiran bostezos.

Es una izquierda evidentemente dividida, «atomisée» como dicen los franceses, que miran con tristeza que la tendencia política más enraizada en los corazones de Francia, sufra hoy una crisis de popularidad inédita. Tampoco hay solidaridad entre candidatos. La idea de ceder espacios y concentrarse en un solo representante de izquierda para enfrentar con más fuerza a Emmanuel Macron, a Valérie Pécresse y a Marine Le Pen, no es muy bien recibida.

Mélenchon, de «La France Insoumise» y candidato más fuerte del grupo, lo dijo fuerte y sin tapujos ayer: «No es unidad lo que necesitamos, es claridad y movilización popular. No soy amigo de Anne Hidalgo ni de Christiane Taubira, que quede claro de una vez por todas».

El candidato presidencial de extrema izqueirda, Jean-Luc Melenchon durante un acto en Nantes este domingo
El candidato presidencial de extrema izqueirda, Jean-Luc Melenchon durante un acto en Nantes este domingo FOTO: Jeremias Gonzalez AP

El ecologista Yannick Jadot también acusa a las dos mujeres de querer arreglar cuentas internas de la «vieja izquierda» que no tienen nada que ver con los intereses de los votantes.

Por su parte, Hidalgo considera que la candidatura de Taubira es una «mala noticia»: «¿No había dicho ella que no quería ser una candidata más? Más que unir, la candidatura de Taubira separará, dividirá y creará confusión». Una declaración que no se aleja de la realidad, si vemos los números de la ex ministra de Justicia en las encuestas del 11 de enero: apenas un 4% de intención de voto.

Intención de voto
Intención de voto FOTO: José Luis Montoro

Como respuesta a esta profunda división de la izquierda francesa, ha surgido una iniciativa ciudadana que busca someter a los candidatos de ese sector a una votación online y presionarlos a respetar los resultados. Se trata de la plataforma «Primaire Populaire», que cuenta ya con más de 300.000 inscritos en su sitio web y que invita a los franceses a votar por un representante único de izquierda, incluso si los candidatos no han aceptado participar en el proceso. «Los votos se recibirán por vía electrónica del 27 al 30 de enero», explica Samuel Grzybowski, joven de 29 años y co-fundador. «El 30 de enero, pase lo que pase, habrá un candidato investido por las Primarias Populares, conoceremos a la persona alrededor de la cual convocaremos a reunirnos, aún sin su aprobación».

Por ahora, sólo Taubira ha anunciado que se plegará a la decisión popular de este dispositivo mientras el resto sigue en su campaña individual sin prestarle mucha atención.

Por lo pronto, esta fragmentación de la izquierda tiene consecuencia evidentes: la derecha, representada por la ganadora de las primarias, Valérie Pécresse, sigue en franco ascenso con un 17% de intención de voto, según el sondeo del 11 de enero del barómetro Elabe. Codo a codo con ella está Marine Le Pen -candidata de extrema-derecha y finalista de la segunda vuelta en 2017 contra Macron- también con 17% en las encuestas.

Francia no deja de sentir nostalgia por los buenos tiempos de la izquierda, liderados por Mitterrand, pero aún persiste el mal sabor del Gobierno de François Hollande y ninguno de los candidatos de esta nueva campaña 2022 logra seducir al país y devolver a la izquierda sus glorias pasadas.